Peniston, el tenista que sobrevivió al cáncer: "Quiero ser una inspiración para los niños"
Tras ganar su primer Challenger, Ryan comparte su historia de superación y habla de su futuro como embajador de una organización que lucha contra el cáncer.
En el tenis existen historias de superación que van más allá de lo que ocurre en la pista. Ryan Peniston es el ejemplo andante de una de ellas, concretamente de una que en algún momento puede concernir a todos: la lucha contra el cáncer. Tras años de lucha, vive su sueño por las pistas de todo el mundo.
Y Ryan Peniston está de celebración. No es para menos: la semana pasada conquistó su primer torneo de categoría ATP Challenger Tour en Winnipeg, Canadá. Tras derrotar al joven suizo Leandro Riedi en la final, el británico alzó los brazos, miró hacia arriba y suspiró. Fue una de esas recompensas que su sueño y ahora profesión, tenis, te da de forma inesperada. Inesperada porque, cuando solo era un niño y él apenas era consciente de todo, Peniston fue diagnosticado con rabdomiosarcoma, un tipo de cáncer relativamente extraño y de tejido blando que es más común en los niños: consiste en una enfermedad que forma células malignas o cancerosas en el tejido muscular. Tras pasar por el quirófano para que ese tumor se pudiese remover y pasar por intensas dosis de quimioterapia, Ryan logró superar el cáncer.
Su historia de superación no iba a quedar ahí. Luchador hasta el final, el británico tenía muy claro que quería cumplir su sueño. Su camino hacia la élite fue lento pero seguro, si bien el año pasado se hizo un nombre en el circuito ATP cuando consiguió derrotar a Casper Ruud, que venía de firmar una final en Roland Garros, en su debut en Queen's. Fue la primera gota de éxito en lo más alto para Ryan, que ha tenido que sufrir diversas lesiones y falta de regularidad en los últimos meses. Su ranking bajó, su nombre se cayó de las previas de Grand Slam... pero él, al igual que en aquellas sesiones de quimioterapia, jamás perdió la fe. "Este título es algo para lo que venía trabajando desde hace tiempo. Se me pasó por la cabeza que había perdido tres finales antes, estaba claro que no quería perder otra. También pensé: '¿Qué pasaría si nunca gano una?' Pero fui capaz de seguir pensando en positivo y conseguir la victoria".
EMBAJADOR DE ALGO QUE VA MÁS ALLÁ DEL TENIS
Haber vivido lo que prácticamente es una experiencia vital aporta a Peniston una visión que va mucho más allá del tenis, un contexto y un bagaje en asuntos de máxima importancia que no quiere desaprovechar. Es por ello que, aprovechando el tirón de su gran verano en hierba, se convirtió en embajador de la organización benéfica "Young Lives vs Cancer" (Traducción: Vidas jóvenes contra el cáncer). Tras un año en este rol, ahora su trabajo cobra aún más valor. "Ayudan a los niños y a las familias de esos niños que están pasando por el cáncer y por todos los problemas que el cáncer genera, todos los costes y las dificultades. Hacen un grandísimo trabajo y simplemente me hace muy feliz ser parte de eso y poder generar conciencia sobre este tema, poder ayudar de cualquier manera", señala un Peniston que recuerda emocionado hasta dónde ha llegado como superviviente del cáncer.
"Es algo verdaderamente importante para mí, principalmente por mi historia y tras haber tenido cáncer cuando era un niño pequeño. Me identifico con todo eso por lo que muchas familias están pasando, por lo que los niños están pasando. Quiero ser una inspiración para esos niños y, si puedo, enseñarles que es posible mejorar y poder cumplir tus sueños". Con una vuelta al top-200 como próximo objetivo, pocos jugadores salen a la pista con un sentido de propósito más claro que el de Peniston. Una historia emocionante que merece toda la difusión posible.