Brady y su lucha con las lesiones: “Sentí que mi vida no tenía sentido”
Jennifer Brady, semifinalista en el US Open en 2020, vuelve a competir en Nueva York por primera vez tras estar fuera por problemas físicos.
Hace tres años, Jennifer Brady se veía en la semifinal del US Open, en la que terminaba derrotada ante Naomi Osaka. Ahora, en 2023, la estadounidense llega a Flushing Meadows con la ilusión de volver competir al estar alejada de las pistas durante ese periodo debido a una lesión en el pie y problemas en la rodilla.
Vuelta a la Arthur Ashe con el deseo de reencontrarse con la grada
“Estoy de vuelta en el US Open, preparada para jugar el torneo por primera vez en tres años tras un periodo muy duro de lesiones. Siempre que llego a Nueva York, la comida es mi prioridad. Lo primero que hago es buscar buena comida, normalmente voy a un coreano. Es lo más habitual para mí cuando estoy en Manhattan. Estos últimos días he estado jugando al tenis y he podido entrenar en la Arthur Ashe, primera vez que pisaba el estadio, algo que me emocionó mucho.
Tuve buenas emociones, porque el último encuentro que jugué ahí fue la semifinal contra Naomi Osaka, uno de los mejores partidos de mi carrera a pesar de la derrota. Fue un partido de alto nivel desde el primero hasta el último punto. Desafortunadamente no hubo aficionados en la grada, pero espero que puedan verme jugar este año en la Ashe, seguramente lo haga más emotivo”, explica la tenista americana en Eurosport.
Las comparaciones son odiosas
“Las lesiones en el pie y la rodilla me han dejado fuera durante dos años, y ahora que he vuelto al circuito, es difícil no pensar ‘Oh, no golpeo la bola con mi derecha como antes, no saco como antes ni me muevo tan bien’. Es duro mentalmente mirar atrás y comparar dónde estoy ahora con dónde estaba hace tres años jugando este torneo.
No es justo que me compare con hace tres años, esté sana o no. Creo que cuanto mayor te haces, menos rápido o fuerte eres. Las cosas cambian y el cuerpo tiene que adaptarse. Las cosas son diferentes ahora y no puedo seguir diciéndome que llegué a la final de un Grand Slam y a las semifinales de otro. Ahora tengo que mirar hacia delante y ver qué puedo hacer para mejorar cada día”.
Brady, feliz de competir de nuevo
“Muchos de los tenistas perdemos la perspectiva cuando jugamos en el circuito. Somos muy afortunados de dedicarnos a esto y de viajar por todo el mundo. Algunos nos quejamos sobre cosas que son realmente tonterías, el mundo real es mucho más duro. Tenemos flexibilidad en nuestros trabajos, planificamos nuestros propios calendarios y hay muchas cosas que podemos controlar.
Me encanta el tenis, me gusta todo sobre ello, me encanta competir y no hay nada que replique la emoción y la adrenalina de salir a la pista. Es un sentimiento indescriptible. Cuando estaba lesionada pensaba mucho sobre cómo sería mi vida sin el tenis. La incertidumbre asusta, el no saber cuándo podría volver a jugar. Sentí que mi vida no tenía sentido. Fue duro en ese sentido.
En cuanto al dolor, ahora puedo competir sin preocuparme sobre si me dolerá al día siguiente, así que eso me sirve. El tenis es muy único por lo rápido que cambian las cosas. Nunca sabes cuándo es tu último partido. Me centraré en competir y disfrutar de cada vez que salga a pista”.