Novak Djokovic apretó el acelerador hoy ante Gael Monfils al que dejó con un H2H ya histórico, puesto que nadie en la Era Open ha ganado 19 veces en 19 partidos a ningún rival. Mejorando respecto a lo poco que se le pudo ver ante Davidovich y por un marcador de 6-3 6-2, Nole accedió a los cuartos de final de Cincinnati, donde se verá las caras con Taylor Fritz.
Le pudimos ver demasiado poco ante Davidovich, pero lo poco que estuvo, lo cierto es que se le vio un tanto frío y con una falta evidente de rodaje competitivo. Por ahí, alguno pensaba que el francés podría tener su oportunidad, ya que ha tenido buenas victorias en las semanas anteriores y mostrando un gran nivel. El serbio se encargó rápido de borrar cualquiera esperanza gala.
Porque tardó apenas 30 minutos en silenciar por completo el tenis de Gael, que encontró en su derecha a su peor enemigo esta noche, más allá de Djokovic. Monfils terminó el primer set con 19 errores, 15 de ellos solo con su derecha. Tras un juego horripilante al saque, donde lo cedió con todo errores de derecha y en blanco, cayó totalmente y no se pudo levantar.
Novak demostró por qué se le ha dado siempre tan bien el estilo de juego de Monfils, ya que el francés se aceleraba demasiado cuando no veía puerta y terminaba encontrando el fallo.
Mientras, el serbio empezó a tomar temperatura con su derecha, dejando golpes absolutamente brillantes. Fueron solo 24 horas de diferencia entre lo de Davidovich y este encuentro, pero casi parecía que había pasado una semana y cinco victorias de por medio. Al saque, de derecha y de revés. El tenis de Novak parecía encajado todo a la perfección. Inhabitual para alguien que estaba jugando solo su segundo partido en la gira y que venía de estar de vacaciones casi un mes, desde la final de Wimbledon.
De esta forma, Novak certificó su pase a cuartos en Cincinnati, donde se verá las caras con Taylor Fritz. Viendo el nivel que ha alcanzado así de rápido, parece opositar a la final en Cincinnati, deseando verse con quien todos sabéis. Sabe que el US Open está a la vuelta de la esquina y se está metiendo prisa para ponerse a punto. Si no lo está ya, poco le faltará.

