No todos los tenistas llegan al número uno y levantan grandes trofeos antes de llegar a los 20 años. A pesar de que Arantxa Rus sí que lo hizo en el circuito junior con el primer puesto y el Open de Australia, la historia no fue igual como profesional.
Su debut en un cuadro principal fue en el año 2007 gracias a una wildcard en ‘s-Hertogenbosch, torneo en el que caía en primera ronda, y no ha sido hasta 2023 cuando la jugadora neerlandesa tenía entre sus manos su primer título WTA. Arantxa terminaba consiguiéndolo con una victoria en dos parciales ante la joven Noma Akugue en el WTA Hamburgo 2023.
De esta forma, Rus se convertía en la jugadora femenina más veterana en levantar un trofeo en estos últimos 40 años. En un circuito en el que dominan principalmente jóvenes, aún queda espacio para las sorpresas que llegan de manera inesperada también por parte de aquellas tenistas con más experiencia en los torneos, quienes tampoco se libran de los nervios.
La experiencia no le salva de los nervios
“Hoy ha sido un día muy largo porque he estado nerviosa todo el rato”, confesaba Rus en el discurso de la ceremonia de entrega de trofeos, según recoge la página oficial de la WTA. “Estoy feliz de haber podido ganar jugando un buen tenis. Ha sido una gran final por parte de ambas, con muchos espectadores y un gran ambiente. Estoy muy orgullosa de mí misma que después de tantos, tenga mi primer título”, decía Arantxa dedicando el trofeo a su padre.
Además, no sólo rompe barreras en cuanto a títulos, también hará lo propio en cuanto a la clasificación. La neerlandesa se verá por primera vez entre las mejores 50 jugadoras del Ranking WTA, siendo su anterior mejor marca el puesto número 60.

