Taylor Fritz es uno de esos jugadores que, quizá no son de los que más ruido generan, pero sí que es alguien que cumple en momentos de la temporada en que lo necesita para mantenerse entre los mejores. El actual número 9 del mundo se encuentra en Atlanta para arrancar la gira americana, donde buscará el título y darle un empujón a su 2023.
El estadounidense se coronó en Delray Beach el pasado mes de febrero y, desde entonces, cree que su temporada está siendo más regular que la pasada a pesar de haberse hecho con 3 títulos entonces (Indian Wells, Eastbourne y Tokyo). “El Tour no recompensa la consistencia tanto como el auge al ganar títulos o la ruina cuando pierdes en la primera ronda”, dijo a la ATP.
Fritz está a 12 victorias de igualar su balance del año pasado (46-21), pero tiene claro que necesitará cosechar buenos resultados en la segunda parte de la temporada si quiere mantenerse en el Top 10 y clasificarse para las Nitto ATP Finals. “Comencé este año bastante fuerte y he tenido resultados más consistentes que el año pasado. Me he metido mucho más en muchos torneos este año, pero he dejado escapar algunos partidos que tal vez no dejé escapar el año pasado. Si ganaba un par de partidos, simplemente podía continuar y ganar el torneo, lo cual es muy gratificante en términos de clasificación”, manifestó.
“Estoy noveno en la Carrera a Turín, lo que es bastante alentador porque siento que he tenido un desempeño muy inferior y puedo hacerlo mucho mejor. Con los muchos partidos importantes que he perdido, creo que es alentador lo que me queda de temporada. Solo necesito jugar más fuerte en los grandes momentos de los grandes partidos porque hasta ahora estoy dejando que se me escapen”.
Fritz es optimista de cara a la segunda parte de la temporada con la pista dura como garante de éxito
Con un gran desempeño inesperado en la tierra de Montecarlo donde llegó a la final, Fritz vuelve a su superficie predilecta: las pistas duras con Atlanta como primera parada. “El éxito puede llegar en momentos aleatorios. Mi mayor torneo en términos de puntos en lo que va del año ha sido MonteCarlo sobre tierra batida, algo que no esperaba. Obviamente, las canchas duras son muy buenas para mí. Se necesitará un gran resultado, tal vez una final o una victoria en un Masters 1000 o un título en Washington y Atlanta para avanzar más. Eso es lo que estoy buscando”, confesó.
Así, dejando atrás la hierba en la que no ha podido brillar anotándose solamente dos victorias, su entrenador, Michael Russell, contempla con optimismo la gira veraniega: “Esperamos tener una buena temporada en canchas duras. Entrenó muy duro después de Wimbledon, y creo que eso le dio mucha motivación. Sobre el césped, los márgenes son muy buenos; algunos de los partidos que perdió fueron muy reñidos. Puede reducirse a un par de desempates y un par de tiros. Pero, en general, siento que ha estado jugando bien y su estado físico está mejorando, que es lo principal. Necesita ser más fuerte, más explosivo".

