Cameron Norrie llega a Wimbledon 2023 con un claro objetivo: repetir su resultado del 2022, en el que alcanzó sus primeras semifinales en el All England Club. Aquel resultado le ha valido una membresía para acceder al club en cualquier época del año, pero a día de hoy sigue dejando un regusto agridulce en el británico, que explicó en rueda de prensa qué es lo más complicado de medirse frente a Novak Djokovic, su verdugo aquel día. "Aquel día estaba jugando bien, haciendo todo lo que tenía que hacer. Sacaba en el segundo set y fallé un par de bolas por nada, bajé un poco el nivel y Novak ya se había abalanzado sobre mí. A partir de ahí, mejoró muchísimo y mantuvo ese altísimo nivel, mientras que el mío bajó un poco. Esa fue la diferencia. Es capaz de encontrar una manera casi siempre, juega mejor conforme los partidos avanzan. A cinco sets, llega un punto en el que te aceleras demasiado contra él: te hace sentir que tienes que firmar golpes perfectos, incluso cuando juegas una bola fácil. Puedes aprender muchísimo de partidos como ese contra alguien como él. Juega a un nivel altísimo y tengo mucho respeto por él, sobre todo en esta superficie".

