Jannik Sinner, Iga Swiatek, Paula Badosa, Ons Jabeur. Cuatro nombres plenamente reconocibles que incluyen a una estrella local y a la jugadora número uno del mundo. La jornada, a ojos de cualquier aficionado al tenis, es un auténtico festín y un motivo más que sobrado para acudir al lugar del evento. Sin embargo, y a pesar de este cartel tan atractivo, el aspecto que presentaba la Centrale de los ATP y WTA Roma 2023 era... desesperanzador. Ante un escenario tan enorme, repleto de asientos, los huecos vacíos destacaban muchísimo más que los fans que sí decidieron acudir al lugar de los hechos. Esto, claro, levantó la liebre e hizo a muchos buscar motivos de esta bajísima afluencia de público. ¿Qué estaba pasando? Las respuestas no se hicieron esperar... y apuntaron en una misma dirección: el desorbitado precio de las entradas.
11 di mattina con prezzo minore 90 euro, bravi tutti pic.twitter.com/qhjqGRYJZK
Pongámonos en contexto. Con la duración extendida de los Masters 1000 y WTA 1000, hay una mayor cantidad de prize money a repartir, una mayor cantidad de partidos y, en consecuencia, varios días extra de competición. Buena noticia para el gran núcleo de los jugadores del circuito, con más oportunidades para formar parte de los mejores eventos del calendario... pero también para los torneos, claro, que ven mayores ventanas para hacer caja y buscar un beneficio económico. Y esto se está haciendo notar: quizás la presencia de Carlos Alcaraz maquilló esto en el Mutua Madrid Open 2023, pero los primeros días de competición en el Foro Itálico nos dejan ver que el precio para vivir una jornada de tenis en el escenario principal escapa a los bolsillos de la mayoría de los aficionados.
Para ver partidos de segunda ronda, tanto masculinos como femeninos, las entradas más baratas para la sesión diurna en la Centrale oscilaban los 92 euros. No, no hablamos de una ronda avanzada en la que poder ver partidos que decidirán el título: es muy probable que debieras gastarte más de tres cifras para ver tres partidos de tenis. Es un desembolso que muchos aficionados no están dispuestos o no pueden pagar, eligiendo así las opciones más económicas. Las imágenes de la Pista Pietrangelli o de las pistas exteriores, claro, no tienen nada que ver: las entradas 'de paseo' se vendieron hoy a partir de los 30 euros, precios mucho más razonables para niños, jóvenes y fanáticos en general que quieran empaparse de las entrañas del torneo. Y sí, los mejores partidos se han vivido, hasta el momento, en estas pistas de menor capacidad, con tickets de mucho más valor.
I visited as a spectator. Didn’t feel good to pay €70 for a day session and €45 night session on Campo Centrale and see the courts empty. Wish I had just bought a ground pass as the players I like weren’t on that court anyway
Existe el problema (y éste mucho más arraigado en el tenis desde hace bastante tiempo) de las sesiones divididas: mientras que puedes ver hasta cinco o seis partidos en una sola pista exterior con una entrada de paseo, necesitarías comprar las entradas para la sesión nocturna si quieres disfrutar de la programación de la Centrale al completo y, por ejemplo, ver a Novak Djokovic en el día de hoy. El montante final, claro, asciende a cifras enormes... y ni hablar en días como cuartos de final o semifinales: las entradas más baratas para ver las semifinales ATP cuestan la friolera de 233 euros, mientras que ver la final femenina, el único partido de la sesión nocturna del sábado, los precios comienzan a partir de los 93 euros (por un solo partido, como decimos).
Ticket prices. I would have gone to Rome from Naples today if the prices had been lower.
¿HAY UN PROBLEMA CON LAS ENTRADAS?
A nivel de imagen, es nuestro deporte quien más resentido se ve. Resulta difícil vender un producto en el que las pistas están completamente vacías: imagínense un estadio de fútbol con solo un cuarto de entrada en las jornadas de fases de grupos de la Champions League. Casi impensable, ¿no? Pero esta práctica no es solo exclusiva del torneo romano: en Madrid había multitud de sitios libres para ver la final entre Swiatek y Sabalenka (número uno y dos del mundo, respectivamente), mientras que la práctica de dividir la jornada en dos sesiones se ha extendido hasta el circuito Challenger. En Cagliari, el último evento de nivel 175, las entradas para la sesión diurna costaban 50 euros... y para la sesión nocturna, claro, exactamente el mismo precio. ¡100 euros para ver una jornada de Challenger!
If you want to watch all singles matches (just four), you have to pay a total of 105€ for both sessions. They split the evening session (ONE SINGLES MATCH) from the day session, but still charge 50€. Unfortunately that means no Shelton for me this week. Ridiculous for a CH.
Cuidar al espectador y a la base de los aficionados siempre debe ser prioridad máxima, y el incremento escandaloso de los tickets en los últimos tiempos parece alejar a muchos aficionados de la verdadera acción. Veremos si estas situaciones dejan de repetirse con el tiempo y existe algún tipo de rectificación, o si verdaderamente esta realidad ha llegado para quedarse. Sería una verdadera pena para el tenis que el tratar de que los Masters 1000 se conviertan en un evento 'premium' se traslade no solo a su duración, sino al bolsillo de los aficionados. ¿Volveremos a ver algo similar el año que viene? Solo el tiempo lo dirá.

