Aunque pasó por un capítulo oscuro que le hizo no querer jugar al tenis durante cierto tiempo, Juan Ignacio Londero encontró la motivación necesaria para seguir luchando ahora también con las lesiones en contra. Los problemas en su brazo derecho hicieron que Juan Ignacio estuviera alejado de las pistas desde el pasado mes de julio hasta enero de 2023, mes en el que jugó sus únicos cuatro partidos de la temporada por el momento. Un cambio de raqueta era lo que necesitaba el argentino para olvidarse de esas molestias y centrarse en su vuelta al circuito, tal y como comenta en una entrevista con La Nación.
La pandemia, un duro golpe para Londero
La temporada de 2019 fue la mejor para el argentino, en la que sorprendía como ganador del ATP Córdoba y en la que llegaba a su mejor posición en el ranking ATP, el número 50, pero entonces, llegó el coronavirus para frenar en seco sus buenas sensaciones: “Fue algo horrible, estaba muy mal. Todos los días pensaba que iba a coger una enfermedad y era algo que no podía controlar. Nunca me imaginé tener depresión. No comprendí lo que era hasta que la tuve. Estuve un año con medicación. No quería jugar al tenis ni viajar. Siento que fue todo muy de golpe en mi carrera.
Ganar un ATP, llegar a la final de otro, cuarta ronda en Roland Garros, participar en Masters 1000, enfrentarme al Big 4, firmar grandes victorias… Creía que el éxito sería más progresivo, pero noté todo cuando llegó la pandemia. Estaba en la oscuridad, de repente pusieron el foco sobre mí”, explicaba Londero.
Contraste con la actualidad
Ahora en el puesto número 625, la perspectiva es muy diferente a la que tenía Londero hace unos cuatro años: “Cuando estás mal nadie te hace caso. Sentí que quitaron ese foco, pero siempre preferí el perfil bajo. Me afecta cuando no me dan wildcard de un torneo que gané y sólo me invitan a la fase previa. Ahora toca empezar de cero. En el tenis, cuando no juegas, no ganas dinero, pero sigues teniendo gastos (equipo, alquiler, viajes). Un tenista aproximadamente 200 en el ranking gasta unos 100 mil dólares al año”.
“Quiero jugar hasta los 40 años”
Juan Ignacio, quien prefiera no obcecarse con la posición del ranking, quiere volver a sentirse exitoso en la pista: “Me muero de ganas de jugar los Grand Slams. Quiero jugar hasta los 40 años”, decía el argentino, quien, si no puede lograr esa meta, quiere al menos volver a pasárselo bien en una pista de tenis.
Siguiendo con la tónica con la que intentaba empezar el año, el primer paso a dar es retomar el ritmo de competición y aumentar el nivel de confianza en pista con los torneos Challenger, para ir poco a poco recuperando aquel nivel que logró desplegar para llegar al Top 50 del mundo hace no tanto.

