La vida en el seno del circuito ATP da lugar a numerosos relatos que en pocas ocasiones salen a la luz, y que ponen de manifiesto la calidad humana de los tenistas y sus perspectivas profesionales. Facundo Bagnis es uno de esos guerreros de las pistas que honran a este deporte con su esfuerzo, un imprescindible peón del tablero del tenis masculino que se labra su carrera en eventos del ATP Challenger Tour y se mueve habitualmente en esa zona fronteriza que es el top-100 del ranking ATP. Esto es lo que hizo que fuera uno de los testigos de primera mano en el aterrizaje de Carlos Alcaraz en el profesionalismo, enfrentándose a él en tres ocasiones y teniendo una historia muy particular en común. Medirán fuerzas en el ATP Masters 1000 Miami Open 2023 y antes de ello, el argentino charla con atptour.com sobre su relación con el murciano.
A sus 33 años, Bagnis se sitúa en estos momentos como 100 del mundo, aunque llegó a ser 55º en 2016. Aunque sus mejores tiempos parecen haber pasado, sigue siendo un jugador muy competitivo, un consumado especialista en arcilla que busca con ahínco los puntos necesarios para poder competir en Grand Slams y Masters 1000. Cuando Carlitos decidió dar el salto definitivo al ATP Challenger Tour, justo después del parón por la pandemia, no tardó en encontrarse con uno de los grandes clásicos de estos torneos, que le dio su particular bienvenida en Cordenons, con un durísimo encuentro en cuartos de final, del que salió victorioso Alcaraz. Fue uno de esos partidos que curten de verdad a una joven promesa, que le hacen comprobar de primera mano la dureza de competir ante un veterano que se las sabe todas y que le buscó las cosquillas. Volvieron a jugar un año después, en Oeiras, y Carlitos pasó menos dificultades, al estar ya mucho más madura.
Bagnis reconoce que pidió no entrenar más con Alcaraz porque sufría para mantener su ritmo de bola y perdía confianza
Entre esos dos partidos, se vieron las caras en más ocasiones, aunque Bagnis cortó de raíz esa relación. Cuenta el argentino que se lleva muy bien tanto con Ferrero como con Alcaraz ya que compartieron muchos momentos juntos en el tiempo que Carlitos compitió en eventos Challenger. El nivel de esfuerzo que pone en pista Facundo y su profesionalidad hicieron que Juan Carlos intentara programar constantemente entrenamientos de su pupilo con el argentino, considerando que el ritmo de bola que le daba y el hecho de que es zurdo, podría ayudar muchísimo a Alcaraz. Así fue, pero Bagnis se cansó. "Llegó un momento en que dije basta. Pedí a Juan Carlos que no entrenáramos más juntos porque lo pasaba mal para aguantar el ritmo de Carlitos. Siempre me metía 6-0 6-1 o 6-2, cada vez jugaba mejor, era más veloz y más potente. La verdad es que minaba mi confianza verme superado de esa manera", cuenta entre risas un Bagnis que afronta con ilusión este nuevo enfrentamiento con su amigo.
Se midieron de nuevo en el torneo de Umag el pasado año, con victoria por 6-0 6-4 para Carlos y el argentino no se engaña respecto a sus posibilidades de dar la campanada en el ATP Masters 1000 Miami Open 2023. "Está dos niveles por encima del mío por lo que soy consciente de que solo tendré opciones si él juega muy por debajo de lo normal y yo por encima. No voy a salir a pista a ser el sparring de nadie, sino que daré lo mejor de mí y emplearé mis armas para intentar molestarle lo más posible", advierte un Facundo Bagnis que será la primera piedra en el camino para Carlos Alcaraz en su intento de revalidar el título en Florida y defender así el número 1 del mundo. Se avecina un bonito partido entre dos hombres que se conocen muy bien.

