Holger Rune vive su primera temporada al completo en el circuito ATP. No es fácil acostumbrarte a jugar un calendario al completo, lleno cada semana de un evento de máxima exigencia, si bien el danés permanece en la élite en un tramo de la temporada donde no defiende demasiados puntos. Eso sí, los focos en este 2023 se los llevan otros nombres, tanto aquellos a los que creció admirando (Novak Djokovic) como sus compañeros generacionales, que le sacan varios pasos en lo que llevamos de temporada (Carlos Alcaraz, Jannik Sinner). Sin embargo, eso solo provoca un aumento de la motivación y el hambre en el escandinavo, que no tiene miedo de medirse a las mejores y que confía plenamente en cumplir sus sueños. Hace unos días, Holger habló con el torneo de Indian Wells y ofreció unas interesantísimas reflexiones que nos permiten conocerlo mucho mejor.
A estas alturas, el año pasado rondaba el top-80. ¿Qué ha cambiado desde entonces?
"Estoy mucho mejor en cuanto a confianza y nivel. El año pasado mejoré un montón con respecto al pasado, y este año igual. Es un proceso lógico que estoy siguiendo, mejorando cada año. Desde luego, todo está pasando demasiado rápido. Ahora soy el #8 del mundo: está genial, pero no estoy satisfecho aún. Quiero hacer más cosas, pero hay que ir paso a paso y siento que soy un mejor jugador cada día, tratando de buscar ese porcentaje extra de mejora. Creo que eso es realmente importante: solo tengo 19 años y debo fijarme en el panorama completo".
Un proceso que le motiva y en el que, eso sí, también hay malos días
"Trabajo extremadamente duro, pero también pienso que es muy importante tener muchas ganas de mejorar, de comprobar que el trabajo da sus frutos y saborear eso. Amo tanto el tenis que quiero ser perfecto, si bien sé que no puedo serlo; sin embargo, creo que eso es lo emocionante, la sensación de que siempre puedes ser mejor. No hay límites, lo que me emociona. Hay días de entrenamiento que son peores que otros. Algunos días me llevo al límite y me siento muy bien, pero hay otros donde no te sientes bien y también tienes que hacerlo. Solo hay unos pocos campeones, y los campeones hacen eso. No se trata de cómo te sientes, debes ser disciplinado y dar el 100% sin importar cómo te sientes. Está claro que debes cuidar tu cuerpo, pero creo que la consistencia es una parte muy importante de este deporte".
Su ambición, una parte fundamental de su carácter desde siempre
"Creo que el tenis es emocionante y que lo muestro bastante. Incluso en un partido de primera o de segunda ronda, en el que teóricamente no te estás jugando demasiadas cosas, tengo la misma hambre por ganar. Creo que es algo natural. Salgo a la pista y es como si fuese a la guerra. Quieres hacer todo lo posible para diseccionar a tu oponente, jugando de la manera correcta".
Aprendizaje de las derrotas
"Las derrotas son los partidos de los que más se aprende. Te hacen pensar en cómo debes enfocar las cosas. Cuando pierdes un partido, piensas mucho porque hay varias cosas que te interesan. ¿Qué he hecho bien y qué no he hecho bien? ¿Qué debo hacer para ser mejor, para ganar este partido? A este nivel, son cosas muy pequeñas pero muy importantes, cosas que quizás no sean tan duras de hacer, pero sí mentalmente, porque debes hacerlas constantemente. Es un esfuerzo, pero al fin y al cabo ver cómo dan sus frutos te genera una sensación muy bonita".
Qué aprendió de las derrotas ante Rublev en Australia y ante Djokovic en el US Open, su primera participación en Grand Slams
Sobre el partido de Rublev, perder un partido de esa forma te genera una sensación distinta. Es un duelo importante, en un gran escenario y un partido que termina siendo muy ajustado. Intentas no cometer este tipo de errores demasiadas veces, debes aprender lo antes posible de ellos. Rublev es un juador fenomenal y le doy todo el mérito del mundo, pero yo tuve mis oportunidades y creo que fue muy obvio ver qué cosas podría haber hecho diferente. En cuanto al partido de Novak, pasaron muchas cosas. Aquel partido aumentó la confianza que tengo en mí mismo. En aquel momento no tenía ni idea de que podía ser capaz de competir a ese nivel, contra Novak. Solo lo conseguí durante un set, pero eso me impresionó bastante. Además, hubo muchas cosas muy pequeñas a nivel tenístico sobre él que me dieron inspiración. Lo cerca que coloca su bola de la línea. Lo preciso que es. Lo alto que es su porcentaje de primer servicio. Demasiadas cosas de las que aprendí en aquel partido".
¿Qué le hace pensar que puede ganar un Grand Slam?
"Debo ser muy consistente y disciplinado. Creo que ganar un Grand Slam, sinceramente, no se trata de tu tenis. Se trata, más bien, de cómo eres capaz de soportar la carga física y mental. Si llegas hasta el final, son dos semanas muy, muy largas. Por suerte tienes días de descanso entre cada partido, lo que ayuda un poco, pero es agotador. Llegué a los cuartos de final de Roland Garros y aquel torneo se me hizo un mundo. Debes estar en tu propio mundo y tomártelo con calma cuando tengas tiempo, porque estás exhausto. Siento que necesito seguir mejorando mi forma física y lo que hago, porque me parece que mejoro cada día y que todo esto forma parte del proceso".

