Solo necesitaba un juego para meterse en octavos de final y lo consiguió sin mayores dificultades. No era fácil solventar una papeleta tan incómoda, pero Carlos Alcaraz hizo por buenos los pronósticos y finiquitó un partido que se alargó durante dos días ante el sorprendente Mateus Alves (6-4, 6-4). Poco que decir que no se dijera ayer: fue la actuación más irregular del murciano desde su vuelta al circuito. El contexto de adaptar su juego a una tierra batida completamente diferente en apenas un par de días pesó y mucho, además de motivar por completo al brasileño, que espoleó a su público en repetidas ocasiones y plantó cara. El rival de Carlos mañana será Fabio Fognini, que también cerró con celeridad su debut ante el chileno Tomás Barrios Vera (6-2, 6-3).
Alcaraz cierra sin problemas su duelo ante Alves y espera a Fognini

