Skip to main content

Cincinnati se abona a la locura: cae Zverev... ¿y quién será el nuevo finalista de Masters 1000?

El alemán cedió ante Tommy Paul a pesar de tener una bola de partido a favor... y un nuevo Masters 1000 se suma en la imprevisibilidad más absoluta. ¿Quién avanzará a la final?

Cayó Zverev en Cincinnati... y el caos se apodera del circuito.

El tenis masculino vive una época de cambios. De regeneración. De clásicos en lo más alto que pierden fuelle ante el empuje de las nuevas generaciones y los nuevos tiempos, de tenistas que no tienen miedo a aquellos que reinaban antes y que amenazan con romper el status quo. Son modificaciones que se ven aceleradas, claro, si las lesiones castigan a los grandes dominadores: sin Carlos Alcaraz y Jannik Sinner, los Masters 1000 se abren como un melón... y Alexander Zverev, el más regular y el supuesto heredero del trono de estos grandes eventos, no está protegiendo el trono en la gira norteamericana de pista dura.

El ATP Cincinnati 2026 era una oportunidad perfecta para que el alemán, con más margen para el descanso tras sus exigentes meses de mayo y junio (campeón en Roland Garros y finalista en Wimbledon), lograse imponer su jerarquía y confirmar que, con los dos grandes reyes del circuito al margen, él es el tipo en el que se tienen que posar todas las miradas. Su consistencia y regularidad en este 2026 están fuera de toda duda, pero quizás el tramo central del año haya dejado a Sascha con menos energías y ánimo de lo que pensábamos... lo que deja en el circuito un panorama completamente abierto de cara a próximos torneos.

Sin Zverev, habrá nuevo finalista de Masters 1000 en Cincinnati: ¿quién lo logrará?

Dispuso el germano de una bola de partido en su duelo contra Tommy Paul, pero el estadounidense, que necesitaba reafirmarse en la élite con un triunfo así, solventó el peligro y acabó firmando una remontada de muchos quilates para avanzar a los cuartos de final por la parta alta del cuadro. El nuevo calendario, con Canadá y Cincinnati mezclados cual sándwich en un cortísimo espacio de tres semanas, ha abierto la veda -más aún si cabe- a que actores secundarios se den cuenta de que su momento puede estar al caer... y en un circuito con tantísimas alternativas más allá de las primeras cuatro espadas, Canadá fue el prólogo de lo que estaba por venir.

Si ya en el anterior Masters 1000 abrazamos el caos, Cincinnati nos vuelve a dar una demostración de lo que es el circuito si Jannik y Carlos no dominan. Tendremos un nuevo finalista de Masters 1000 por la parte alta del cuadro, una frase que venimos repitiendo con cierta frecuencia en los últimos meses y que volverá a hacerse realidad en Ohio. Tommy Paul enfrentará a Flavio Cobolli en cuartos de final, un duelo entre dos tenistas capaces de inventarse cualquier tiro posible, perfiles que tiran de trucos de magia y aprovechan las cuatro esquinas de la pista.

Será un partido que hará las delicias del espectador, mientras que en el otro duelo de cuartos de la parte alta el tenis del Siglo XXI hará una clara aparición. Arthur Fils (se deshizo con facilidad de un Alex de Miñaur que continúa sin confianza frente a los mejores esta temporada) frente a Thiago Tirante (ya es más que una revelación: mostró agallas para remontrar frente a Jakub Mensik, como si fuese un veterano en estas lides), dos perfiles que buscan destrozar la pelota a través de su derecha y que superan a sus rivales por pura potencia de fuego, con polivalencia para adaptar su tenis tanto a la tierra batida (más peso) como al cemento (más velocidad).

Uno de estos cuatro nombres será nuevo finalista de Masters 1000, un evento más en el que el circuito da rienda suelta a una regeneración que no pasa desapercibida. Algo parecido vivimos en 2022, con un Djokovic limitado en torneos por el pasaporte COVID, Zverev y Medvedev de capa caída y Rafa Nadal cerca de entrar en la última etapa de su carrera. En aquel instante se erigió un monstruo aún en edad temprana pero con visos de ser leyenda, un tal Carlos Alcaraz: el US Open parece quedar aún muy pronto para muchos nombres, pero mientras esperamos decisiones de italiano y español, Cincinnati sirve como recordatorio: el circuito ATP está que arde... y todo puede pasar. ¿Quién se llevará el gato al agua en Cincinnati?