El 2022 no será un año sencillo de olvidar para los aficionados al tenis, especialmente para los fanáticos suizos. La retirada de Roger Federer ha dejado huérfano de ídolos a un país que ha vibrado con las gestas de su compatriota durante más de 20 años. Un tenista que ha marcado una época en el país y que ha hecho que no sea fácil para nadie volver a ilusionarse con el tenis. La sombra de Roger es muy alargada y los jóvenes que llegan tienen una tarea realmente complicada.
Además de Federer, Stan Wawrinka también ha dejado el listón muy alto, y aunque el de Lausana todavía esté en activo, 2023 parece que podría ser su último año. Un curso donde junto a Magnus Norman intentará volver a competir por cada torneo y cerrar con buen sabor de boca la era dorada del tenis suizo.
Sin embargo, justo cuando más lo necesitaban, ha vuelto a aparecer una hornada de talentos en el país que han conseguido que en los próximos años vaya a haber jugadores con grandes capacidades representado a Suiza en los mejores eventos del mundo. Todavía es pronto para poder hablar de hasta donde serán capaces de llegar pero lo cierto es que tanto Dominic Stricker como Leandro Riedi apuntan maneras, sin olvidar tampoco a Marc-Andrea Huesler, un talento tardío que esta temporada ha conseguido ganar su primer título ATP.
Dominic Stricker, un tenista con capacidad de aspirar a todo
El jugador que más destaca de esta nueva camada de tenistas es sin duda Dominic Stricker, el suizo de 20 años ha dado ya grandes pasos en el circuito Challenger, donde se ha hecho con dos entorchados, uno en Cleveland sobre pista rápida cubierta en el mes de febrero y otro en su Suiza natal sobre tierra batida. Su record esta temporada ha sido de 38 victorias y 26 derrotas sacando su mejor tenis en superficies indoor, donde ha logrado 22 triunfos. Además ya tiene victorias a nivel ATP y disputó la pasada edición de las Next Gen ATP Finals, donde llegó a semifinales, lo que indica que va por el buen camino.
Cabe destacar que este jugador ha sido aconsejado en varias ocasiones por el mismísimo Roger Federer, de hecho, ha entrenado en varias ocasiones con él haciendo de sparring. Ahora, su objetivo para 2023 debe ser entrar entre los 100 primeros y disputar su primer Grand Slam. Su tenis es muy agresivo y cuando está insipirado parece capaz de vencer a cualquiera, por lo que ahora necesita adquirir la regularidad necesaria para establecerse en el circuito ATP. Además, no sería raro que Federer se implicara en su formación, ya que según ha declarado el helvético, aunque no tiene planes a corto plazo de entrenar a nadie, si algún jugador suizo le pide ayuda estará encantando de ofrecérsela.
Leando Riedi, un final de temporada ilusionante
La otra joven promesa es Leandro Riedi, también nacido en 2002 y que ha cuajado un final de año impresionante. El suizo de 20 años se ha llevado los dos últimos torneos Challenger que ha disputado y le ha servido para situarse cerca de los 150 mejores del mundo. Con menos focos que Stricker, Riedi también apunta maneras y si continúa por este camino el 2023 será el año de su consagración en la ATP. El nacido en Frauenfeld todavía no ha debutado en este tipo de evento pero sin duda ya tiene tenis para dar el salto. Su primera prueba de fuego será la qualy del Open de Australia, donde buscará disputar su primer Grand Slam. Otra cosa a destacar de este jugador es que al igual que Stricker, también ha hecho de sparring de Federer, por lo que tampoco se puede descartar que en algún momento el ganador de 20 'majors' le guiara.
Marc-Andrea Huesler, un trabajador constante
Aunque ya tiene 26 años, el zurdo nacido en Zurich ha vivido en este 2022 el año de su presentación al gran público. Huesler, que ha terminado la temporada en el número 56 del ranking, consiguió su primer título ATP en Sofia, logrando victorias ante tenistas de la talla de Pablo Carreño o Holger Rune. Con su potente servicio y sus tiros planos, el suizo se ha convertido en un rival a evitar, y es que a pesar de ser un tenista de casi dos metros de altura, también es competitivo en tierra batida. Seguramente Huesler no tenga un juego para competir por los mejores torneos, pero sí que lo tiene para dar un disgusto a cualquiera de los de arriba, por lo que no habría sido justo dejarlo fuera de este artículo.

