Krejcikova, catorce meses para pasar página

La checa levantó en Tallin su cuarto título individual más de un año después del último. “Está siendo una temporada muy difícil, este trofeo significa muchísimo”.

Barbora Krejcikova posa con su último título. Fuente: Getty
Barbora Krejcikova posa con su último título. Fuente: Getty

Sabíamos que iba a ser casi imposible que mejorara sus registros de 2021, la mejor temporada individual de su carrera, pero tampoco pensamos que este calendario se iba a convertir en una tortura para Barbora Krejcikova. Y eso que empezó bien, con una final en Sydney donde no pudo ante Paula Badosa, pero fue a partir de aquel momento donde llegaron los problemas. Primero en forma de derrotas, luego en forma de lesiones y, por último, en forma de grandes cantidades de puntos imposibles de defender que la empujaban fuera del top20 por primera vez en mucho tiempo. Hasta que por fin, el fin de semana pasado, una alegría en forma de título cambió el rumbo de los acontecimientos.

La checó llegó al WTA 250 de Tallin siendo la #25 del ranking y séptima cabeza de serie del cuadro, un dato que pone en valor lo caro que estaba el sorteo para tratarse de un evento de la menor categoría. Tomljanovic, Kostyuk, Haddad Maia, Bencic y, de postre, Anett Kontaveit en la final. El camino se las trae, pero Barbora apenas se dejó un set en el viaje, el que le arrancó la suiza en semifinales. Era el cuarto trofeo individual de su carrera, el primero en los últimos catorce meses, y lo había conseguido tras vencer a la principal favorita delante de su gente. Una alegría así lo cambia todo, hasta el punto de que la checa lo siente como un punto de inflexión de cara al futuro.

“Estoy realmente orgullosa de cómo fui capaz de mostrar mi mejor rendimiento de la semana en la final. Desde un primer momento esperaba que Anett fuera a jugar muy rápido, sabía que buscaría presionarme desde la primera bola, así que simplemente traté de hacer mi juego y provocar que su estrategia fallase. Tenía muchas ganas de salir y mostrarle a la gente mi mejor tenis. Sobre todo quería disfrutar de esa final, me tomó una gran lucha y un gasto de energía para alcanzarla”, recuerda en declaraciones recogidas por la WTA horas después de la entrega de trofeos.

La historia de Krejcikova es curiosa, una doblista totalmente consagrada que comienza a generar confianza jugando en solitario hasta alcanzar el número 2 mundial, gracias en parte al título en Roland Garros 2021 que la puso en boca de todo el mundo. Qué bonito hubiera sido defender esa corona, pero una lesión de codo la apartó del circuito durante los meses de marzo y abril. Y a mayo llegó de milagro, quizá forzando la maquinaria para estar lista para París, lo cual logró a duras penas. Una vez allí, perdió en primera ronda con clárimos síntomas de COVID en su cuerpo, diagnóstico que se confirmaría 24h después dejándola fuera del cuadro de dobles también.

Ya ven que suerte, lo que se dice suerte, no ha tenido mucha esta temporada. A Krejcikova le tocó volver a empezar de cero, aunque con un ranking que todavía le daba alas para soñar en torneos pequeños. Y ese premio llegó en Estonia, donde todo el puzzle se volvió a ordenar. “Cada trofeo es especial, sobre todo cuando se da en individuales y, más si cabe, en este momento. Este año ha sido realmente complicado para mí, así que este trofeo en Tallin significa muchísimo. Fue una semana increíblemente difícil, pero al mismo tiempo una semana muy especial”, aseguró la checa tras cortar la racha de 24 victorias bajo techo consecutivas de Anett Kontaveit.

EN DOBLES TODO SIGUE IGUAL

Eso sí, no todo han sido malas noticias para ella esta temporada. Si nos fijamos en el circuito por parejas, rápidamente nos toparemos con su rostro y el de Katerina Siniakova ocupando algunas portadas. Campeonas del Open de Australia, campeonas de Wimbledon y campeonas del US Open. Solamente les faltó Roland Garros, pero ya hemos apuntado que Barborsa tuvo que bajarse por enfermedad. Su dominio absoluto en la categoría de dobles le ha servido para no perder la fe en que volviese su momento en el de singles, no nos cabe ninguna duda. De momento, esta semana juega en casa y ya está en los octavos de final del WTA 500 de Ostrava. Será interesante seguir sus pasos de aquí a final de curso.

Comentarios recientes