Por muchos artículos que le dediquemos a Mayar Sherif, nunca alcanzaremos a cubrir lo que realmente representa esta mujer para la comunicad egipcia. Una tenista pionera para su país, la primera tenista en llegar al top50, ganar un partido en Grand Slam o levantar un título profesional. Historia viva del tenis árabe que actualmente celebra sus mejores días en el circuito, quién sabe si empujada por los resultados que también ha ido cosechando Ons Jabeur en los últimos años. Precisamente de este tema habla en su última entrevista en Arab News, donde la oriunda de El Cairo muestra su felicidad y su ambición de cara al futuro.
Un fin de semana memorable
“Estaba tan cansada que casi no podía ni hablar, la verdad. El año pasado perdí una final en un torneo de categoría WTA 250, así que esta vez pisé la cancha pensando que no quería volver a perder. Honestamente, no me gusta perder las finales, así que lo afronté con otra mentalidad, una de querer ganarla de verdad, de hacer todo lo que pueda y extender mis límites, como si no tuviera nada que perder. Yo misma me vi mucho más suelta, sabía que estaba cansada pero tenía que ir a por ello. Gracias a Dios, sucedió, ahora casi no puedo creerlo”.
Otra mentalidad en finales
“Como he dicho antes, odio perder finales. El año pasado perdí dos seguidas y le dije a mi entrenador (Justo González) que en la próxima que jugase, pasara lo que pasara, la iba a ganar. Eso dice mucho sobre qué tipo de campeona eres, sobre tu carácter dentro de la pista a la hora de competir. Sí, odio perder finales, así que ahora sé que siempre tengo que ir a por ello”.
Duelo mental ante Sakkari
“La última vez que habíamos jugado entre nosotras recuerdo que me derrotó de manera contundente, en dos sets, así que esta sábado entré a la cancha con la mentalidad de ir siempre detrás de ella, sin despegarme en el marcador. Sabía que a ella también le costaría un poco, que no tiene el mejor balance en finales, así que eso fue lo que hice”.
Una semana nada fácil
“Llevo sufriendo un resfriado desde el comienzo del torneo, todos los días desde el primer partido estuve con la nariz taponada. La verdad es que vine a Parma con el único pensamiento de superar la primera ronda, nada más, todo lo que buscaba era ganar un partido. Pero de alguna manera las cosas fueron sucediendo poco a poco, un partido tras otro, superando cualquier expectativa hasta llegar a la meta. Estuve muchos minutos perdiendo y perdiendo, pero nunca paré de buscar mi ritmo de partido, hasta que por fin salieron las cosas”.
Vuelta al top50 y muchas otras cosas
“Estoy feliz de haber roto tantas barreras hoy: obtuve mi primera victoria contra una jugadora del top10 y mi primer título WTA 250, dos cosas que para mí resultan enormes. He luchado mucho mentalmente durante todo este tiempo, no he sentido el pie igual desde la última lesión, pensé que no podría volver a estar bien físicamente tan pronto, así que me esforcé mucho durante cada entrenamiento que tuve. Después de todo el esfuerzo, aunque no fui capaz de jugar todo lo que bien que yo quería, finalmente mereció la pena”.
Ambición para seguir creciendo
“Todo esto me da una motivación irreal para seguir adelante, para seguir trabajando en mí misma y continuar mejorando mi nivel dentro de la pista. Todavía tengo grandes márgenes para evolucionar, no estoy jugando lo mejor posible, así que logros así me dan la motivación para mejorar y volver físicamente al lugar en el que estaba antes de la lesión. Eso sí, ahora mismo no puedo estar más feliz”.
El espejo de Ons Jabeur
“No me sorprende en absoluto lo que está haciendo, es una gran campeona que rompió tantas barrera, no tengo dudas de que mentalmente es más fuerte que muchas jugadoras del top10 y el top50. Aquí en África tenemos ese talento que no muchas otras personas poseen. Estando ya en este nivel, Ons está mentalmente por delante de mucha gente. Lo que está consiguiendo me empuja a mí hacia adelante, la veo jugando finales de Grand Slam y pienso: ‘Es hora de esforzarme un poco más’. Acabo de ganar un WTA 250 y ya estoy pensando en lo que viene después, ella me da ese empujón desde lo más profundo”.

