Luthi y Ljubicic rememoran la figura de Federer

Dos de los entrenadores del suizo han relatado ciertas memorias que tienen como protagonista al ex número 1 del circuito ATP. 

Luthi y Ljubicic observan el hacer de Roger. Fuente: Getty.
Luthi y Ljubicic observan el hacer de Roger. Fuente: Getty.

Como todo jugador de tenis profesional, Roger Federer ha pasado por la mano de diversos entrenadores que han intentando ir modificándolo, mejorando todas y cada una de sus prestaciones. Con el tiempo y mirando hacía atrás, la figura del suizo no se entiende sin esos instructores que, como arquitectos, han intentado ir configurando a la obra. Una personalidad emblemática de la cual han disfrutado Severin Luthi e Ivan Ljubicic.

Ambos coaches tuvieron el lujo de entrenar a uno de los mejores deportistas de todos los tiempos y han querido contar algo más sobre la leyenda. En unas confesiones para la web de la ATP, ambos preparadores han escrito y repasado varias de la cualidades que definen al tenista, pero también a la persona. En esta ocasión, cada uno ha realizado su parte por separado, por lo que nos centraremos en cada uno de sus relatos.

Ivan Ljubicic

El croata ha dado a conocer diversos detalles de su relación. Primero como rival y después como su entrenador: "En realidad nos conocimos un poco más tarde, a principios de la década de 2000. Ambos ganamos nuestro primer título ATP Tour en 2001. Él se llevó el trofeo de Milán y yo hice lo mismo en Lyon, aunque algo más tarde." Destacando el buen humor del de Basilea, Ljubicic continuaba asegurando que Federer siempre tiene algo con que sorprender a su oponoente: "Cuando me convertí en el entrenador de Roger en 2016, lo conocí por primera vez como oponente. Competí contra él 16 veces durante mi carrera profesional y lo más impresionante fue que no jugó dos de esos partidos de la misma manera. Siempre traía algo nuevo a la cancha y se aseguraba de que no tuvieras ninguna referencia. Fue el único jugador al que me enfrenté que podía jugar de esa manera, sin saber que podía encontrarme."

Para el extenista el mejor momento como entrenador fue cuando su pupilo ganaba el Australian Open 2017: "Nunca olvidaré el Abierto de Australia de 2017, cuando volvió de una lesión para ganar su 18º título de Grand Slam. Para mí fue el primer Slam que gané como entrenador. Fue un momento muy, muy grande. Podías sentir las emociones y la presión. Como jugador no recuerdo haber pasado nunca por las emociones que experimenté en Melbourne en 2017. Pero cuando estás sentado en el box no puedes hacer nada más que gritar. A veces es más difícil emocionalmente sentarse y mirar que jugar. Ese fue un gran momento para mí personalmente, pero también para nosotros como equipo. La carrera de Roger es inolvidable, siendo un orgullo formar parte de la misma."

Severin Luthi

Luthi vio a Roger cuando era muy joven, en su niñez: "Conocí a Roger en el Swiss Junior Championships cuando yo tenía 16 años y él 11. Recuerdo que había un chico con revés a una mano y pensé: '¿Por qué está jugando con un revés con una mano?'. Era tan pequeño y delgado. Un par de años después, llegó al Centro Nacional de Tenis. Solo recuerdo a un chico sonriendo en el restaurante y no tenía idea de por qué estaba sonriendo. Tenía [una marca] en la cara porque creo que se había caído de una bicicleta la semana anterior. Pensé: "¿Quién es este chico?". A partir de ahí, Roger mejoraba cada vez que lo veía y me sorprendía cada vez más. Pensaba: '¿Cómo sucedió eso tan rápido?' Cada seis meses mejoraba mucho. Posteriormente, me convertí en el capitán de la Copa Davis de Suiza en 2005 y un par de años más tarde también comencé a viajar con Roger. Aprendí rápidamente que podía hacer cualquier cosa en la cancha. Para mí, la parte más impresionante es que realmente estaba jugando el juego."

Ligado a la estrella casi desde sus unicio, Severin habló de la resiliencia por parte del suizo que todos vimos tras su dolencia en 2016: "Hasta que Roger tomó la decisión de retirarse, siempre hubo esperanza, por lo que siempre tratamos de mantener una actitud positiva. Eso es algo en lo que era mejor que nadie. Creo que Roger es el campeón mundial en ser positivo.Cuando supo que tendría que operarse en 2016, fue muy positivo desde el momento en que tomó la decisión. Roger nos dijo: "Cuando regrese, estaré en mejor forma que nunca. Ahora tengo tiempo para mi familia'. Yo estaba como, 'Sí, está bien, ¡pero ahora necesitas operarte!' Sabía lo que venía, pero tenía una actitud muy buena al respecto. Hubo algunos buenos momentos el año pasado cuando pudo volver a jugar, pero obviamente fue más difícil porque debes tener cuidado, siempre debes saber cuánto puedes practicar y, a menudo, fue demasiado."

Admirando el carácter del que siempre será su jugador, Luthi señala lo importante que ha sido la familia para Roger: "Pero creo que una gran diferencia entre Roger y muchos jugadores es que él también ha tenido una vida fuera de la cancha de tenis. Era muy duro y se decepcionaba cuando las cosas no iban bien, pero luego, una vez que se alejaba del tenis o estaba con su familia, también tenía otra vida. Eso lo hizo tan bueno para él, porque nunca sintió que se estaba perdiendo algo."

Dos entrenadores distintos, de temparemento disímil, pero unidos por un mito que siempre superó a sus maestros.

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