Francisco Cerúndolo ha sido sin lugar a dudas la Cenicienta de un torneo especial. Jamás olvidará en toda su vida el Miami Open 2022 el argentino: su primer Masters 1000 y el escenario de una de las trayectorias más inesperadas de los últimos tiempos. Frances Tiafoe, Reilly Opelka, Gaël Monfils y Jannik Sinner, todos ellos cayeron ante la potencia y fuerza del argentino, que encontró su muro en las semifinales y en un Casper Ruud que supo perfectamente cómo gestionar los nervios de una ocasión así. A pesar de todo ello, el albiceleste se marcha de Estados Unidos con la sensación de haber superado cualquier tipo de expectativa, bordando el top-50 y con un botín monetario que muy posiblemente le solucione cualquier complicación en varios meses. Así lo expresó en una rueda de prensa en la que hizo un concienzudo análisis del encuentro.
Miami, una experiencia inolvidable a pesar de la derrota
"Está claro que ahora mismo estoy un poco enfadado, cabreado, pero tengo que tener en cuenta las dos semanas al completo. Han sido dos semanas increíbles. Creo que he jugado mi mejor tenis en estas dos semanas. Gané mi primer partido en un Masters 1000, jugué mi primer cuadro principal, llegué a las semifinales. Creo que he ganado a los mejores jugadores de toda mi carrera. En general, dos semanas fantásticas. Creo que estaré un poco más feliz dentro de unas horas, pero debo estar muy orgulloso de todo lo que he conseguido aquí".
¿Jugaron los nervios un papel importante, en especial en el primer set?
"Para ser sincero, en ese momento no estaba nervioso. Sí, cometí algunos fallos importantes, y eso me costó un set. Al principio sí que estaba más nervioso y sin embargo hice mis dos mejores juegos en todo el partido. Le rompí el saque, me puse 1-0 arriba, tuve ventaja para el 2-0 y ahí sí me puse nervioso. No sé, tenía algo de miedo. A partir de ahí no pude mantener mi saque. En el 4-5 no jugué bien: hice una doble falta y fallé dos derechas. En las bolas de break, al inicio del segundo set, tampoco estuve nervioso, pero pegué dos passing shots muy malos a la red. Él me superó, jugó mejor que yo. No pude estar a mi mejor nivel. Me enfrentaba al número ocho del mundo, y hoy debía estar a mi mejor nivel para poder ganar".
El primer break en contra en el segundo set, la postilla definitiva
"Tuve bolas de break en dos juegos del segundo set, pero no pude convertirlas. Creo que cuando él mantuvo su saque para ponerse 2-1 se relajó. Empezó a jugar mejor, a pegarle a la bola más duro. Cuando me rompió para el 3-1 estuvo muy bien, en ese juego no pude hacer nada, y cuando me volvió a romper más tarde cometí un error en el último punto, se me fue la derecha. Ponerme 5-1 era demasiado, era casi imposible de remontar. Pero sí, estuve ahí, aunque cambiar la inercia del partido era muy difícil. No estuve bien mentalmente, un poco cabizbajo, mientras que él estuvo más relajado. Tenía la ventaja suficiente como para poder arriesgar más, para jugar con su derecha y sacar mejor. Me quedé demasiado lejos".
Se avecina la gira de tierra batida
"Tengo muchas ganas de jugar en tierra. Ahora voy a descansar durante dos semanas, no creo que juegue en Houston la semana que viene ni tampoco en Monte Carlo. Empezaré mi gira justo después de eso. Es emocionante porque he crecido jugando en tierra, me encanta la superficie y esto me da mucha confianza: si puedo jugar bien en pista dura, aún más en tierra. Ahora que sé lo que es enfrentarme a gente muy top, y ganarles, creo que podré entrenar mucho más y sé qué hacer para mejorar mi juego. En tierra batida lo puedo hacer tan bien o mejor que aquí (risas).

