En el deporte nunca es suficiente y cosechar grandes éxitos no es más que un acicate para seguir progresando. Mientras Carlos Alcaraz alzaba los brazos al cielo de Río de Janeiro celebrando su histórico triunfo en el torneo ATP 500, resultaba imposible frenar la ilusión que inundaba la mente y el corazón de todos los apasionados de este deporte. Una nueva estrella ha nacido y brilla con un fulgor deslumbrante, capaz de opacar a grandes figuras de la raqueta. Su luz se enfocará ahora en otros escenarios, en los que puede seguir desafiando a la historia y explorando sus límites de ranking ATP, hasta desembocar en una cita marcada a rojo en el calendario: Roland Garros 2022.
Carlos Alcaraz no defiende apenas puntos en los torneos previos al Grand Slam francés
Después de renunciar a la disputa del torneo de Acapulco, el joven murciano buscará rearmarse físicamente y asumir todo lo que implica el éxito de esta pasada semana. Su irrupción en el top-20 cambia por completo el escenario en el que moverse los próximos meses ya que será cabeza de serie en los grandes torneos y afrontará en una situación de privilegio la gira europea sobre tierra batida. Antes del arranque de la misma, Carlos debutará en Copa Davis, en la eliminatoria ante Rumanía en Marbella, para luego desplazarse a Indian Wells y Miami. Será un cambio abrupto de continente y superficie, pero tiene gran ilusión por hacerlo brillar en dos torneos que ya disputó el pasado año, pero en los que perdió a las primeras de cambio, ante Murray y Ruusuvuori, respectivamente.
El margen para ganar puntos que tiene en los próximos meses es enorme ya que si analizamos lo que hizo en 2021 en los grandes torneos de tierra batida, nos percataremos de que no jugó en Montecarlo ni en Roma, hizo segunda ronda en Madrid y perdió a las primeras de cambio en Barcelona. Sus triunfos llegaron en eventos menores, como Marbella, Estoril e incluso el ATP Challenger de Oeiras, donde fue campeón. Tanto es así que se vio abocado a disputar la fase previa del Grand Slam parisino, mientras que este año no solo entrará directo al cuadro final, sino que casi seguro lo hará como cabeza de serie y habrá que ver en qué posición.
Alcaraz buscará llegar a Roland Garros 2022 entre los 16 primeros cabezas de serie
Un objetivo factible sería el de meterse entre los 16 mejores del mundo antes de la gran cita parisina, lo cual le eximiría de medirse a uno de los mejores preclasificados hasta una hipotética cuarta ronda. El nivel de confianza que ha adquirido, su mejoría a nivel físico, la desorbitante clarividencia táctica que muestra y su habilidad innata para jugar sobre tierra batida, hacen soñar a muchos con que pueda hacer algo histórico en un Roland Garros 2022 en el que se presentaría con 19 años recién cumplidos, edad a la que Rafael Nadal sumó su primer título en este escenario. Conviene ser cauto e ir con pies de plomo, sin descartar derrotas inesperadas fruto de la presión, pero resulta imposible no ilusionarse y preguntarse dónde está el límite de este chico.

