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La bestia sigue suelta en Australia
Rafa Nadal se mete en cuartos de final de Australia tras llevarse un tiebreak histórico en el primer set ante Mannarino y que duró 30 minutos.
Rafa Nadal no tiró bien la dejada con set point en contra ante Adrian Mannarino en un desempate que será recordado durante mucho tiempo. Lo tuvo a placer el francés, que equivocó la dirección y dejó con vida a la bestia, que terminó llevándose ese tiebreak después de 30 minutos. A partir de ahí, el balear caminó a favor hacia la victoria, metiéndose así en los cuartos de final del Open de Australia tras un marcador de 7-6 6-2 6-2. Rafa quiere más en Melbourne y viene dispuesto a todo.
Es difícil resumir algo del primer set sin ir directamente al tiebreak. Nadal y Mannarino fueron mostrándose muy serios al saque durante todo el inicio de partido hasta ese momento, donde iban a dejarnos uno de los mejores desempates que recordamos en mucho tiempo. Duró en total casi 30 minutos, más de lo que ha durado muchos sets completos en este Open de Australia.
El nivel de tenis fue altísimo. Los dos tenistas fueron valientes, yendo a por cada punto tanto al saque como al resto. El francés tuvo varias bolas de set, aunque fue Rafa el que más dispuso en este tiebreak. A destacar, la que salva el mallorquín cuando Mannarino lo tuvo en su mano, en una mala dejada de Rafa que la tiene a placer el francés para cerrar con un golpe paralelo. Equivocó la dirección, se la echó a los pies a Nadal, que no dudó para hacerle un passing.
Aquel approach a la red le dolió especialmente a Mannarino. No solo por haber perdido la bola de set que tuvo, sino por un pinchazo que sufrió en la zona de la ingle, quizá en la parte superior del aductor. Tras varias alternativas más en el marcador, se lo terminaba llevando Rafa ante los ojos de todo el mundo. Y es que, intenten descubrir un solo aficionado del tenis que no estuviera pendiente de este tiebreak.
La magia del tenis, amigos. Nadal tiene más dobles faltas (3-1), menos winners (17-19), más errores no forzados (13-11) y ha ganado los mismos puntos que Mannarino (47), pero ha terminado ganando el primer set.
— José Morón (@jmgmoron) January 23, 2022
Curioso que, en cuanto a números, Nadal fuese peor que su rival, pero pese a todo, terminó llevándose ese primer set. Mannarino se sentó en el banco con cara de no poder creerse lo que había pasado. Imaginen, batallar durante casi hora y media, teniendo contra las cuerdas a Rafa, y sentarte por detrás en el marcador.
Noqueado, Mannarino empezó el segundo set afectado física y mentalmente por haber perdido ese desempate y eso lo aprovechó Nadal para llevarse el primer break del encuentro y poner tierra de por medio. El francés cojeaba, en ciertos momentos, mostrando que ese pinchazo que había sufrido le había dejado secuelas. Un par de juegos más tarde, volvía a sufrir una nueva rotura, que dejaba casi en bandeja esta segunda manga a Nadal.
Adrian pidió el fisio, pero siguió mostrando problemas en cuanto a movilidad lateral. Rafa siguió a lo suyo, queriendo cerrar el partido cuanto antes y pasar el menor tiempo posible en pista para llegar lo mejor posible a las rondas donde ya empieza a decidirse todo. De esta forma, a la quinta oportunidad, Nadal volvía a romper el saque al francés al inicio del tercer set. Esto ya se ponía cuesta arriba para Mannarino.
Se despistó Rafa. Que bajó la guardia al ver tocado a su rival, y se marcó su peor juego de todo el encuentro hasta ese momento, cediendo en blanco su saque para devolver el 1-1 en el marcador. Fue lo único reseñable de este set. Lo recuperaría el balear a continuación, que ya caminaría a favor de viento ante un Mannarino que ofreció poca batalla hasta el final.
Opciones de todo en Australia
Hace justo un mes, Nadal se encontraba en casa, sufriendo los estragos del Covid y sin poder levantarse apenas de la cama. Hoy, se encuentra en los cuartos de final de Australia, entre los 8 mejores del cuadro, y con la ilusión y la fe de que realmente, puede hacer algo grande en este torneo. De momento, está un pasito más cerca del sueño. Entre Zverev o Shapovalov saldrá su próximo rival. A partir de aquí, la cosa se pone seria para la bestia.