Quinzi: “No supe enfrentarme a las expectativas”

Fue uno de los mejores juniors de su generación, pero las presiones le retiraron a los 25 años. “Me etiquetaron como el Mesías del tenis italiano”.

Gianluigi Quinzi. Fuente: Getty
Gianluigi Quinzi. Fuente: Getty

Siempre es emocionante seguir el circuito junior para descubrir nuevos talentos y, si hay suerte, recorrer junto a ellos el camino hasta el profesionalismo. Sin embargo, la mayoría de los casos suelen quedarse atrapados en un talento que no madura, que no explota, que no cumple con la expectativa. Uno de los ejemplos más claros fue el de Gianluigi Quinzi, campeón de Wimbledon 2013. Del italiano se llegaron a escribir barbaridades, pero aquello solo generó ansiedad en el joven transalpino. Finalmente, este verano decidió colgar la raqueta con tan solo 25 años, tal y como explica en su última entrevista con OA Sport.

Los peligros de ser un gran junior

“Fui etiquetado como el Mesías del tenis italiano después de ganar Wimbledon Junior, tuve muchas presiones, demasiadas expectativas, no era bueno vivir con todo aquello. No supe enfrentarme a esa burbuja, no supe dejar fuera a todas esas personas que nada tenían que ver conmigo. Me costó mucho dividir ambas realidades, pero a partir de ahí luché como pude para volver a empezar”.

¿Qué le faltó para triunfar?

“Siempre pensé que podría haber mejorado el segundo saque, ya que el primero iba bastante bien. Sin embargo, la brecha más importante dentro de la pista fue mi golpe de derecha, con la que perdía mucha pista cada vez que la preparada, sobre todo en pistas rápidas. Con el resto fue al contrario, lo fui mejorando año a año, incluso llegó a ser uno de los aspectos más importantes de mi tenis”.

La cabeza manda sobre el resto de cosas

“La parte mental cuenta un 70%, ya que a ciertos niveles ya todo el mundo sabe jugar muy bien, en ese momento ya no vemos quién juega mejor o quién juega peor, es la cabeza la que marca la diferencia. Luego están jugadores como Federer, Nadal y Djokovic, que nunca se equivocan en los momentos importantes. Puedes estar en buena forma física, estar jugando bien a tenis, pero si tienes bloqueos mentales en la cancha no te será fácil”.

Retirarse a los 25 años

“No me arrepiento de la decisión que tomé. Con mis defectos y mis altibajos, siempre di lo mejor de mí. Dejar el tenis me ayudó a responder varias preguntas, estaba convencido de ello. Con dudas uno no puede avanzar en la vida; lo di todo, luché para alcanzar mis metas, entrené siete horas cada día, pero no todos somos fenómenos. Siempre quise ser un chico decidido, así que no me arrepiento, ya que muchas de mis decisiones luego me hicieron madurar”.

El problema económico del jugador medio

“A menos que tengas buenos sponsors o ganas 15 Challengers al año, es imposible cubrir tus gastos en este circuito. Ahí ya dependes de si viajas solo, entonces puedes tener algo más de ingresos, pero hay que tener cuidado con ese tema. Cuando llegas al top100 es cuando empiezas a ganar dinero, yo estaba convencido de que lo iba a conseguir, pero vi que tenía una vida muy agotadora, que todo era monótono, hasta que cumplí 25 años. Ya era viejo”.

Planes de futuro

“Me estoy graduando en Economía y Gestión del Deporte, me faltan cuatro exámenes para terminar el trimestre. Luego me gustaría estudiar un Másters Business Sport & Management. No sé si luego tomaré ese camino o si me quedaré en las pistas de tenis ayudando con mi experiencia, ya veremos”.

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