Roger Federer: "Me sorprendería muchísimo si llegase para jugar en Wimbledon”

El suizo confirma que será difícil verle de vuelta antes del verano de 2022. Además, da detalles de su lesión y qué operación se hizo en la rodilla.

Roger Federer: "Me sorprendería muchísimo si llegase para jugar en Wimbledon”. Foto: Getty
Roger Federer: "Me sorprendería muchísimo si llegase para jugar en Wimbledon”. Foto: Getty

Hace casi dos meses, en plena Laver Cup, ver a Roger Federer en muletas preocupó a muchos, ya que aún había gente que pensaba que el suizo iba a poder llegar a tiempo para el Open de Australia, tras una primavera-verano donde hizo segunda semana en Roland Garros y Wimbledon. Su rodilla seguía molestándole, y por eso decidió operarse de nuevo para ganar calidad de vida. Hoy, unas palabras suyas para la prensa suiza, nos ha hecho llevarnos las manos a la cabeza y es que su regreso, a día de hoy, se antoja más que complicado por lo que cuenta.

Es la primera vez que Federer habla abiertamente de su lesión desde que se operara por tercera vez en esta articulación en menos de dos años. Nunca, hasta ahora, habíamos sabido de su propia boca qué tipo de lesión tenía y cómo había sido la operación. A Roger le cosieron el menisco interno de la rodilla derecha y le trataron el cartílago. Ya en nuestro canal de Youtube, hace unos meses, ofrecimos información acerca de cuál era exactamente la lesión que tenía el helvético, explicando lo que le pasaba.

Roger Federer hace saltar las alarmas sobre su regreso

Se sabía que su vuelta a la competición no iba a ser al corto plazo, pero las fechas que empieza a manejar Roger y que revela en la entrevista, nos hace darnos cuenta realmente del alcance de la lesión que tiene en esa rodilla derecha. “No podré salir a correr hasta enero y no podré entrenar en pista hasta marzo o abril. Me sorprendería muchísimo si llegase para jugar en Wimbledon (2022)”, revela el suizo, que no pierde la esperanza de darse un último baile y asegura estar poniéndole todo el “corazón y alma” en este último intento.

Federer tiene claro que volverá. Quiere despedirse en la pista y no a través de un comunicado o una conferencia de prensa. “No me importa si regreso en 2022 o 2023, con 40 o 41 años. La pregunta que me hago es si podré torturarme todos los días para mi regreso. Mi corazón, hoy, me dice que sí. Aunque sé que el final está cerca, me gustaría intentar jugar un par de partidos importantes más de nuevo”, confiesa Roger.

“Quería esperar al primer gran chequeo antes de hacer públicas estas declaraciones. El chequeo ha ido bien. Será un largo proceso de rehabilitación y la situación no es la misma que la de 2016. Necesito tener paciencia”, continúa diciendo. “Las pruebas que me hice, tras Wimbledon, determinaron que el menisco interior de la rodilla estaba lesionado de nuevo. Me lo tuvieron que coser, lo que requería un periodo de inmovilización. Ahí, los doctores me trataron también el cartílago”.

El genio de Basilea sabe que, a estas alturas, pelear por los grandes títulos será muy difícil por los problemas que tiene esa rodilla, por el tipo de lesión y por cómo vienen apretando los jóvenes, aunque él elige creer. “Nadie lo sabe, ni los propios médicos (si podrá pelear por los Slams el día de mañana). Yo, aún mantengo la esperanza. Mi mundo no colapsará si eso no vuelve a suceder, pero mi sueño ahora es poder volver. Creo en este tipo de milagros porque ya los he visto. Me gustaría volver a ver lo que puedo lograr como tenista profesional”.

A lo que se agarra Federer es que, a pesar de venir de más de un año de parón y con molestias en la rodilla, fue capaz de hacer segunda semana en dos Grand Slams y meterse entre los ocho mejores del torneo en Wimbledon, aunque es cierto que en el torneo londinense dejó una imagen preocupante en su último partido ante Hurkacz. “Lo fácil para mí sería decir: ‘Vamos a parar’, pero me merezco algo mejor que la imagen que dejé en el último partido que jugué. Esta es mi forma de decirle a los aficionados ‘Gracias’. Ellos se merecen una imagen mejor que la que vieron de mí en Wimbledon”, apunta.

Con solo 19 partidos jugados en dos temporadas, Roger Federer no pierde la esperanza del todo. Al menos, quiere volver a vestirse de corto y sentir una vez más esa sensación especial que se tiene al saltar a pista. Su amor por el tenis le hace querer trabajar muy duro para darse una despedida digna. “Me cuesta mucho tomar la decisión (de retirarse). Ojalá pudiera ser yo quien decidiera el momento. Eso es algo muy personal, todos queremos que pueda despedirme a mi manera en una pista de tenis”, sentencia.

Por tanto, descarten ver a Roger antes de la gira de césped de 2022. Todavía habría que esperar a ver cómo le responde la rodilla una vez empiece a correr y a hacer trabajo en pista, para saber si los plazos pueden cumplirse y si está en condiciones de poder competir sin comprometer su rodilla. A día de hoy, el mayor logro será volver a verle como tenista y no se puede más que especular sobre dónde le podríamos ver por última vez.

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