Novak Djokovic estuvo 51 días sin disputar un partido oficial. Ese fue el tiempo que transcurrió entre la final perdida del US Open ante Daniil Medvedev por un triple 6-4 hasta el trabajado triunfo frente a Marton Fucsovics en la segunda ronda del Masters 1000 de París-Bercy por 6-2, 4-6 y 6-3 en casi dos horas de juego. Si bien en el mientras tanto estuvo entrenando, utilizó mucho tiempo para desconectarse del tenis y poder disfrutar junto a los más cercanos (principalmente su mujer y sus hijos). Es por eso que es hasta lógico entender que el regreso de su mejor versión vaya sucediendo de manera paulatina. Su siguiente rival será un tenista local, pues saldrá del ganador del duelo entre Gael Monfils y Adrian Mannarino, que jugarán este miércoles en el cuarto turno del estadio principal del AccorHotels Arena.
"Es genial estar de regreso en una pista luego de casi dos semanas sin competir. Trabajé duro para prepararme [para este momento]. No esperaba demasiado, pero sabía que no sería un partido sencillo", afirmó el serbio en palabras recogidas por la ATP.
EL ANÁLISIS SOBRE FUCSOVICS
"Marton es un jugador muy talentoso y que tiene mucha calidad. Se trató de una gran lucha porque no pude romper su saque dado que sirvió con mucha precisión. Cada uno intentó llevar al otro a su límite y fue un buen partido inaugural para mí y por eso estoy satisfecho", declaró.
SUS PRINCIPALES OBJETIVOS EN LA CAPITAL FRANCESA
Más allá de que lógicamente luchará por ser campeón del torneo por sexta vez en su carrera, el serbio sabe que su principal meta será sumar ritmo de juego para llevar de la mejor manera posible al ATP Finals. "La idea es pasar tiempo en la pista y sé que cuanto más juegue, mejor voy a jugar. Ya he vivido este tipo de situaciones y me conozco bien. Espero que la experiencia me permita hacerlo bien", finalizó en un breve intercambio de declaraciones antes de marcharse al hotel a descansar.

