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Basilashvili da el golpe y tumba a Tsitsipas en Indian Wells
El georgiano se impuso a Stefanos en un partido que estuvo en su raqueta en todo momento. Accede, así, a las primeras semifinales de Masters 1000 de su carrera.
Nikoloz Basilashvili ya está en semifinales de un sorprendente Indian Wells 2021. En un torneo que se está destapando como una auténtica caja de sorpresas, el georgiano fue mucho más regular a lo largo de las dos horas de su partido que su adversario, un Stefanos Tsitsipas falto de fluidez y clarividencia (6-4, 2-6, 6-2). Las sensaciones del griego son realmente irregulares, y Nikoloz no dudó al cerrar un partido que siempre dio la sensación de depender de su raqueta. A excepción de un segundo set horrible, la derecha de Basilashvili destacó como el mejor golpe del día, el arma que le permitía abrir pista y convertirse en el amo y señor de la línea de fondo.
La sensación a lo largo de la totalidad del primer set es que el partido pasaba por la raqueta de Nikoloz Basilashvili. Toda pelota que estuviese en disposición de ser atacada, era absolutamente machacada... y fueron muchas las que le permitió atacar un Tsitsipas plano, como si no tuviese los niveles de energía al máximo. El griego no era certero con el saque, no tenía ningún tipo de profundidad con su derecha y parecía incapaz de activarse a nivel de lenguaje corporal. Basilashvili se hizo grande desde el lado de la derecha, encontrando en primer lugar ángulos que movían a Tsitsipas, lo desplazaban fuera de la pista y le permitían finalizar el punto con el siguiente golpe. Más allá de algún pequeño momento de duda, el set estaba en su mano.
Ese momento de duda llegó cuando se colocó doble break arriba, entregando inmediatamente la última de las roturas, pero ni mucho menos se prolongó en el tiempo: a la hora de cerrar el set, Nikoloz mostró mano de hierro y consiguió apuntalar su servicio con un juego en blanco. Estaba muy claro que Tsitsipas tenía que hacer algo para revertir la situación, puesto que la atmósfera era fría y Basilashvili apenas tenía dificiultad para atacar cada pelota.
Pero si algo sabemos también del tenis del georgiano es que es absolutamente irregular, en ocasiones una verdadera moneda al aire que no sabes hacia qué lado se inclinará. Si su derecha había sido el arma más convincente durante el primer parcial, en el segundo set se convirtió en una verdadera escopeta de ferias que dispararía hasta 10 errores no forzados. También tuvo que ver el desempeño del heleno, que si bien seguía muy lejos de su mejor nivel, optó por tirar con mayor peso y altura hacia la derecha del georgiano, negándole una cantidad de bolas fáciles tan grandes como de las que dispuso en el primer set. Algo más de precisión al resto también sirvió para no permitir que Nikoloz cerrase con tanta facilidad sus juegos al saque, y más de dos breaks permitieron a Tsitsipas inclinar toda la inercia del partido a su favor.
Un tercer set totalmente distinto
Así pues, lo lógico sería que Stefanos arrancase el tercer set espoleado por el resultado del segundo, por ver cómo su rival sumaba errores no forzados por doquier y él había entrado en una dinámica positiva... pero nada más lejos de la realidad. El tercer set comenzó con un regalo por parte de Tsitsipas, que cometió una serie de errores no forzados para regalar a Basilashvili el break inicial. El jugador georgiano, ante la atenta mirada de Tommy Haas en la grada, empezó a soltar el brazo de nuevo, llegando a entrar en ebullición el partido en uno de los juegos más largos del partido en el que Tsitsipas acabó por romper el saque de su rival y equilibrar de nuevo la balanza.
Ambos se pusieron el mono de trabajo y aumentaron el ritmo de sus golpes, neutralizando las ventajas al saque y haciendo que el partido se llenase de intercambios de máxima intensidad. Después de un saque al cuerpo exitoso, Tsitsipas pegó un grito que sorprendió a los espectadores, una especie de alivio verbal que no se materializó en los juegos siguientes. De nuevo Tsitsipas entregó otra rotura, esta vez con una doble falta, y daba la sensación que su irregularidad a lo largo del parcial decisivo decantaría la balanza a favor del georgiano. No lo tuvo fácil Nikoloz: con 4-3 superó un juego absolutamente clave en el que firmó un par de grandes puntos y salvó una pelota de rotura, confirmando la mala dinámica de Tsitsipas en los puntos importantes... y cuando tocó sacar para cerrar el partido, el heleno cometió un par de errores de bulto, Nikoloz no titubeó y con la tranquilidad que le acostumbra certificó su billete hacia las semifinales de Indian Wells.
Así pues, Basilashvili sigue en camino para conquistar el que sería el mayor título de su carrera, ahondando aún más en el sorprendente curso que está tomando un torneo que ha dejado ya a dos semifinalistas primerizos de Masters 1000. Por otro lado, Tsitsipas sigue con una dinámica irregular tras la final de Roland Garros: en el desierto californiano tampoco mostró su mejor nivel, enseñando una versión muy plana en el día de hoy, con signos leves de fatiga y falta de claridad en los momentos importantes. Ahora, el georgiano ya espera al ganador del partido entre Alexander Zverev y Taylor Fritz.