Konjuh vuelve a la normalidad

La croata de 23 años ha dejado atrás las lesiones y acumula doce meses compitiendo sin problemas físicos. “Estoy orgullosa de lo que he hecho”.

Ana Konjuh golpeando la pelota. Fuente: Getty
Ana Konjuh golpeando la pelota. Fuente: Getty

La situación de Ana Konjuh llegó a ser tan pesimista que incluso se llegó a contemplar la opción de retirarse. Una jugadora cargada de talento, ex número 1 del mundo junior, capaz de tocar el top20 mundial con apenas 19 años… pero frustrada una y otra vez por las lesiones. Hasta cuatro operaciones de codo llegó a afrontar la croata, hasta que por fin llegaron las buenas noticias. En otoño del año pasado, la oriunda de Dubrovnik lo intentaba por última vez, desde los torneos más bajos de la pirámide, una lucha que le ha llevado a estar de vuelta en el top100 y con una sensación de libertad cada vez que entra en la pista.

“Por supuesto, estoy muy orgullosa de mí misma, de lo que estoy consiguiendo. Creo que después de tanto tiempo ya podemos dejar de llamarlo un regreso, ahora lo único que quiero es mantenerme sana y prepararme lo mejor posible para la próxima temporada, ahí veremos de qué somos capaces”, confiesa en WTA la mujer que ocupa esta semana el puesto #77 del ranking, todavía lejos de su techo.

Lo cierto es que tiene mucho mérito que, desde la más absoluta inactividad y con nada de confianza, Konjuh se vaya a plantar en octubre con más de 40 victorias esta temporada, incluyendo varias ante tenistas del top20. “Empecé a jugar a mediados de septiembre del año pasado, mis primeros torneos fueron de categoría ITF, por lo que suponen doce meses de temporada muy largos para mí, sobre todo después de las lesiones. Me he obligado y he conseguido disputar muchos partidos, muchos torneos, teniendo incluso que jugar las fases previas”, celebra la croata.

Sobre su codo, maltrecho después de tanto paso por el quirófano, sabe que jamás volverá a funcionar como en los inicios, pero todo es cuestión de adaptarse y encontrar la manera de ser pragmática. “Mi cuerpo se encuentra bien y el codo es manejable, así que no me puedo quejar. Sé que nunca será como antes, pero una realidad que acepto. Es una cuestión simple: tengo que hacerlo lo mejor que pueda. Tomar las cosas día a día, enfocarme y prepararme para cada uno de los partidos”, concluye sin rechistar.

Una generación de oro

Algo sobre lo que también le encanta comentar a Konjuh es acerca de la Generación del 97, una brecha de la que salieron grandes talentos como Osaka, Ostapenko, Kasatkina o Badosa. “La nuestra fue una gran generación de jugadoras, pero creo que por delante vendrán muchas más chicas jóvenes cargadas de talento. En ese sentido, empiezo a sentirme un poco vieja dentro del circuito si me comparo con las jugadoras nacidas en los 2000 que ya empiezan a despuntar. Pero es algo genial, ver a tantas campeonas abriéndose paso es algo muy positivo, ver que todas tenemos exactamente las mismas oportunidades en este momento”, valora.

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