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Granollers y Zeballos, a la caza del Grand Slam

Tras conquistar el torneo de Cincinnati, la pareja hispana llega a Flushing Meadows con un objetivo claro: levantar el ansiado Major que falta en su palmarés.

Granollers y Zeballos, con el título de Cincinnati. Fuente: Getty

Cuentan que comenzaron su unión por "casualidad". Que, en teoría, la duración de su relación no estaba del todo definida. Los primeros torneos, claro, iban a ser una prueba para ver si existía cierta química de cara al futuro. Dos años después, sin más pretensiones que disfrutar del circuito y desarrollar su mejor versión, Marcel Granollers y Horacio Zeballos se encuentran como una pareja consolidada, una de las principales duplas para ganar cada torneo al que se apuntan y con un palmarés al que solo le falta la joya de la corona: un Grand Slam.

Es esa pieza elusiva, no solo como pareja, también por separado. Hasta a cuatro finales de los máximos torneos ha llegado Marcel Granollers. En ninguna de ellas sonrió la suerte, en todas se encontraba una pareja demasiado fuerte al otro lado de la red. Hacía mucho tiempo que en el circuito de dobles (desde los tiempos de los hermanos Bryan) no se vivía un dominio tan férreo como el que han impuesto Mate Pavic y Nikola Mektic: los croatas arrasan prácticamente en cada torneo... pero cuando no llegan hasta el final, ahí están Marcel y Horacio para desafiarlos. El objetivo, sin lugar a dudas, es derrocarlos de una vez por todas. No existe un escenario más idóneo para ello que el próximo Major.

"Hace dos años nos encontrábamos en Montreal, empezamos a jugar esos torneos por pura casualidad, pero empezamos a jugar y acabamos llevándonos el título a casa. A continuación, fuimos al Us Open y conseguimos llegar a la final: esa era la muestra de que la pareja funcionaba", recuerda Granollers en declaraciones a la ATP sobre los inicios de una dupla que, de por medio, ha vivido la pandemia del COVID-19. Ni tan siquiera eso ha parado el tren hispanohablante, que se ha mantenido como una pareja de referencia mientras que la nueva realidad del circuito armaba y desarmaba duplas en muy corto espacio de tiempo.

Si algo define a Marcel y Horacio es su capacidad para levantarse tras los varapalos vividos en el circuito. Sin ir muy lejos, la temporada comenzó de la peor manera posible, con una derrota en primera ronda del Open de Australia ante Nicholas Monroe y Frances Tiafoe. ¿La respuesta? Llegar a la final en el siguiente torneo, Acapulco; dar muchísima pelea a Mektic/Pavic en Monte-Carlo, apenas perdiendo en el supertiebreak de las semifinales... y, al fin, romper la invencibilidad croata para conquistar el Mutua Madrid Open 2021. El título en la capital madrileña fue el tercero de los cuatro Masters 1000 conquistados juntos (sumen Canadá 2019, Roma 2020 y el más reciente en Cininnati 2021).

La guinda del pastel pudo haber llegado en Wimbledon. La capital londinense vio cómo formada por el español y el argentino firmaba un torneo casi inmaculado, salvando los muebles en segunda ronda ante los hermanos Skupski con un desenlace épico (10-8 en el supertiebreak del set decisivo) y, desde entonces, no ceder ni un solo set en su camino a la final. Ahí se encontraría, cómo no, a Mektic y Pavic: los croatas impusieron su superioridad y nunca llegaron a titubear, se llevaron el trofeo a casa y dejaron a Marcel y Horacio con la miel en los labios.

El Us Open entre ceja y ceja

Como pueden comprobar, sin embargo, la digestión de la derrota se empieza a volver más dulce que nunca. Granollers y Zeballos, tras proclamarse campeones en el torneo estadounidense, encaran el Us Open 2021 con los depósitos de energía y confianza absolutamente llenos. Derrochan garra y fé en cada duelo, pelean hasta la extenuación y tienen un enorme convencimiento de que juntos alcanzarán las mayores cotas. ¿El título de Grand Slam? La filosofía no puede ser otra que encararlo desde la paciencia y la calma.

"Si viene, vendrá solo. Nosotros vamos a seguir practicando: si no llega me voy a quedar tranquilo porque estoy dando lo mejor de mí. Ya hemos hecho dos finales y hemos ganado cuatro Masters 1000, estoy tranquilo en ese sentido", afirma Horacio. "Necesitamos que cuadre todo, tener ese pelín de suerte. Como dice Horacio, tenemos que seguir este camino: el nivel que mostramos en Wimbledon fue altísimo, competimos hasta el final. Estamos capacitados para ganar y ojalá que llegue", sentencia Marcel. En apenas una semana, español y argentino enfrentarán más que preparados una nueva oportunidad para hacer historia. Nunca fueron tan candidatos para ello, así que ténganlos muy en cuenta.