Hace una semana desde que terminara la gira de hierba dentro del calendario WTA, momento donde siempre nos gusta hacer un breve repaso a todas aquellas jugadoras en activo que pueden presumir de haber ganado títulos en las tres superficies con representación dentro del tour: pista dura, tierra batida y césped. A día de hoy, solo 14 raquetas del actual ranking lo pueden contar, demostrando una versatilidad y una capacidad de adaptación que no están al alcance de todas. Vamos allá.
SERENA WILLIAMS
En primer lugar, no podía aparecer otra que no fuera ella, la gran dominadora del vestuario femenino hasta hace unos años. Con Serena encontramos un palmarés que supera cualquier estadística, con títulos en todos los lugares habidos y por haber. Un total de 79 trofeos repartidos en pista dura (52), tierra batida (13) y hierba (8). Si queremos rizar el rizo, también podemos añadir que ganó 9 torneos en condiciones indoor, por si alguno pensaba que bajo techo no funcionaba.
VENUS WILLIAMS
Con un total de 49 títulos hasta el momento, la mayor de las Williams tampoco puede quejarse de palmarés, aunque no llega a las cifras de Serena: 32 trofeos en pista dura, 9 en arcilla y 6 hierba. Pero atención aquí porque Venus puede presumir de haber salido campeona sobre una superficie en la que su hermana no tuvo apenas tiempo de dominar: ¡la moqueta! Allí pudo Venus levantar en 3 ocasiones el ansiado título, además de otros 4 en condiciones indoor.
KIM CLIJSTERS
Cerramos este tridente de jugadoras de otra época con la inigualable Clijsters, una jugadora que apenas ha podido disputar torneos desde que anunciara su vuelta a las pistas el curso pasado. Durante sus mejores días, en los inicios de este siglo, la jugadora belga amarró 36 títulos sobre cemento, 3 en tierra batida y 2 sobre hierba. De los 41 trofeos que atesora, 13 fueron bajo techo.
PETRA KVITOVA
La primera jugadora nacida en la década de los 90 capaz de levantar un Grand Slam no podía faltar en este artículo. La checa, muchas veces relacionada con las condiciones rápidas, no se ha cansado de demostrar a lo largo de su carrera que tiene talento para ganar en todos los lugares. Con 19 títulos en pista dura, 5 en tierra batida y 4 en hierba, su palmarés es uno de los más ricos de la actualidad. En 2018, por ejemplo, logró ganar trofeos en cada una de las superficies.
SIMONA HALEP
Otro palmarés que seguramente cause bastante confusión en el aficionado. Quizá porque Simona sea la mejor jugadora en tierra batida que tiene la WTA, pero mirando sus títulos encontraremos más éxitos sobre cemento que sobre polvo de ladrillo. En total son 11 en dura, 9 en arcilla y 2 en hierba. Otra jugadora que puede dormir tranquila cada noche.
SVETLANA KUZNETSOVA
La rusa fue de las más rápidas en lograr esta hazaña, un desafío que completó con tan solo 19 años. De hecho, los tres primeros títulos de su carrera fueron Helsinki 2002 (tierra batida), Bali 2002 (dura) y Eastbourne 2004 (hierba). Este tridente se iría engrosando con el tiempo, incluso con títulos de Grand Slams, aunque jamás pudo volver a gobernar un torneo sobre césped.
KAROLINA PLISKOVA
Dentro de una de las temporadas más complicadas de su carrera, la checa se quedó a las puertas de levantar su primer Grand Slam en Wimbledon, la guinda que le falta para ponerle el broche a su carrera. A sus 10 títulos en dura, 3 en tierra y 3 en hierba se le suma también que fue Nº1 del mundo durante algunas semanas.
ANGELIQUE KERBER
Y hablando de trayectorias incompletas, la de Angelique Kerber apunta directamente hacia ese Roland Garros que siempre se le resistió a la alemana. Una corona que le hubiera dado el Grand Slam, un objetivo al que solo aspiran las más grandes. Pese a ello, la de Bremen cuenta con una de las vitrinas más discretas en cuanto a cantidad, teniendo en cuenta el peso que ha tenido en el circuito en esta última década. Son 7 títulos en pista dura, 3 en tierra batida y 3 en hierba. Trece coronas que, de mantener el mismo nivel que en esta última gira de pasto, acabarán siendo algunas más.
ASHLEIGH BARTY
Momento para darle la bienvenida a la actual Nº1 del ranking WTA y sus 12 títulos profesionales dentro del circuito individual: 7 en pista dura, 2 en arcilla y 3 en hierba. Un claro ejemplo de jugadora capaz de rendir en cualquier pista y condición, aunque de momento en Grand Slams solo ha sido capaz de dominar las superficies naturales. ¿Le veremos cumplir el sueño de ganar un Open de Australia? Un debate que mejor lo dejamos para otro día.
GARBIÑE MUGURUZA
Otro palmarés que nos sabe poco teniendo en cuenta el potencial de la española, pero también sabemos que es una jugadora nacida para los grandes escenarios, donde realmente se motiva y aspira a lo máximo. De sus ocho títulos individuales, 6 fueron en pista dura, 1 en tierra batida y 1 en hierba. Estos dos últimos, nada menos que en territorio Grand Slam: Roland Garros 2016 y Wimbledon 2017. A eso se le llama aprovechar bien las oportunidades.
CAROLINE GARCIA
Vamos ahora con otra pedazo de jugadora, aunque tristemente olvidada debido a sus recientes resultados. Hace años demostró que tenía madera para ser top10, aunque fue pisar ese vagón y todo se vino abajo. Pese a todo le dio tiempo a levantar 3 títulos en cemento, 2 en polvo de ladrillo y 2 sobre hierba. En la superficie más competida, la de pista dura, le ganó finales a Barty, Halep y Pliskova, una evidencia del talento que atesora.
MADISON KEYS
Cinco títulos de la estadounidense repartidos de la siguiente forma: 2 en dura, 1 en tierra batida y 2 en hierba. Eso sí, el de arcilla fue un poco singular, ya que se dio en la tierra verde de Charleston 2019, aunque en los libros cuenta como uno más.
SABINE LISICKI
Pues sí, aunque la gente ya ni siquiera la ubique en el mapa, la tenista alemana todavía no está retirada oficialmente. Quien llegara a ser Nº12 mundial y finalista en Wimbledon tuvo tiempo de ganar tan solo cuatro títulos: 2 en pista dura, 1 en tierra batida y 1 en hierba. Como curiosidad, en las cuatro finales salió vencedora sin ceder un solo set.
JELENA OSTAPENKO
Cerramos este serial con la última incorporación a la lista. Jelena Ostapenko, la letona de 24 años, contaba hasta el momento con un título en tierra batida (Roland Garros 2017) y dos sobre cemento (Seúl 2017 y Luxemburgo 2019). Este último, bajo techo. Le faltaba una conquista sobre hierba y ese sueño se hizo realidad hace menos de un mes, cuando derrotó a Kontaveit en la final de Eastbourne. Ese día se ganó el permiso de aparecer en este artículo.

