De las ocho jugadoras que aparecen en los cuartos de final de Wimbledon 2021, no cabe duda quién arrastra la mejor historia detrás. Hablamos de Viktorika Golubic, tenista suiza de 28 años años (cumplirá 29 en octubre) que pisa por primera vez en su carrera esta ronda en un Grand Slam. De hecho, la de Zurich jamás había pasado de R32, pero en Wimbledon 2021 ya se cargó a Kudermetova, Collins, Brengle y Keys. ¿Sorpresa? Un poco si, pero no tanta si tenemos en cuenta que la actual Nº66 mundial suma 43 triunfos estaba temporada y cinco finales en su haber. Es el clásico perfil de jugadora que trabaja toda una vida para recoger su premio, un premio que está recogiendo esta semana en Londres. Antes de chocar con Pliskova esta tarde, veamos cómo hizo hasta llegar aquí.
Victoria sobre Keys
“Ha sido un partido muy emocionante de jugar, es realmente especial llegar a unos cuartos de final de Grand Slam. Hoy he vivido de todo dentro de la pista, pero es importante que sea así. Fui muy sólida con todos mis tiros y sobre todo estuve muy acertada para restar sus servicios. Si ella comienza a sacar bien no puedes hacer mucho, así que fue clave esto último. Empecé a leer un poco mejor su servicio y a partir de ahí llegaron los buenos resultados, esto fue lo más importante. Luego se sumó a que yo también estaba sirviendo muy bien”.
La clave de su temporada
“Creo que, ahora mismo, mentalmente siento que tengo más confianza en mis habilidades, ahora realmente siento de todo lo que puedo hacer dentro de la cancha. Esto me ayuda a que, mientras juego, puedo concentrarme mucho más en mi juego. Esto es algo que pienso que he mejorado muchísimos en los últimos meses, el aspecto mental”.
Recompensa a muchos años de esfuerzo
“Para obtener un resultado así necesitas varias cosas, es algo que no puedes forzar, no todo se puede controlar. Llevo ya mucho tiempo jugando, esto me ayudó a reunir cierta experiencia. He pasado por muchas cosas en mi carrera, la clave ha sido aprender de todas ellas, entender que hay cosas incontrolables. Lo que hay que lograr es tener claridad en tu cabeza, conocer cuáles son tus habilidades y saber cómo debes jugar. Luego debes concentrarte en todo ello y esperar a ver qué sucede. Habrá partidos donde todo se decida en un par de puntos, pero hay que aceptarlo. Aquí lo estoy consiguiendo, me veo jugando relajada, pero con las cosas muy claras en mi cabeza”.
La historia de su revés
“Cuando tenía 12 años, mi entrenador decidió cambiar mi revés. Hasta ese momento lo jugaba a dos manos, pero empecé a jugarlo a una. Estuve medio año sin pasar una sola bola por encima de la red, así que aquello me estaba matando. Llegué a pensar por qué tenía que aceptar aquel cambio. Un par de años después, me di cuenta que aquel cambio podía llegar a ser realmente bueno. Fue todo un proceso, al principio no tenía potencia, me resultó muy complicado, veía que todo el mundo atacaba mi revés. Pensar ahora en todo aquello me hace sentir orgullosa, estoy contenta por la variedad que me permite tener en la cancha. Mi slice y mi dejada son mejores gracias a esto. Personalmente, me resulta más divertido jugar a una mano, ahora siento que a dos manos apenas puedes hacer nada. Y claro, esto sobre césped es perfecto”.

