Aunque muchos ya no la esperaban, lo cierto es que el talento siempre de Ajla Tomljanovic siempre estuvo ahí. Con los 28 años cumplidos en mayo, la tenista australiana veía frustrado cada temporada su sueño de meterse entre las mejores, hasta el punto de quedarse colgando del top75 del ranking WTA. Pero ya saben, un torneo lo puede cambiar todo, y en su caso ese torneo se llama Wimbledon. Victorias sobre Minnen, Cornet, Ostapenko y Raducanu para plantarse en cuartos de final de un Grand Slam, un nuevo techo para la oriunda de Zagreb. Esta tarde le tocará bailar con la más dura, Ash Barty, pero una vez llegados a este punto, puede que la victoria no sea lo más importante. O así lo entiende Ajla.
Una rival inesperada
“No sabía mucho sobre Emma, pero miré muchos partidos y destaqué algunos aspectos. Ha firmado aquí su mejor semana, siendo muy agresiva y sacando bien, no había nada que no supiera hacer. Es una jugadora sólida de ambos lados, así que tenía que estar lista para regresar muchas bolas. También sabía que la multitud estaría de su lado, pero todo mi entorno me apoyó mucho en estas últimas horas, hemos trabajado como nunca para llegar aquí, así que sentí este partido como un privilegio, solo quería salir fuera y sentir toda la energía”.
La retirada de Raducanu
“No estaba segura de lo que pasaba, aunque escuché sus palabras. No puedo imaginarme lo que se debe sentir estando en su lugar, con 18 años jugando una cuarta ronda de Grand Slam en su país, es que no lo puedo ni concebir. Es una situación dura, quizá en el pasado experimenté algo similar, pero no tanto. He hablado con deportistas que pasaron por algo similar, puede entender lo que se siente. Me sentí muy mal cuando me enteré, debe haber sido muy duro para tener que retirarse estando 6-4 y 3-0 abajo, ha sido algo realmente triste y lo siento mucho por ella”.
Progresión como jugadora
“Creo que el cambio no se traduce solo en hacer unos cuartos de final de Grand Slam. De hecho, ni siquiera lo pensé mucho, ahora mismo ya estoy pensando en lo que haré mañana. Quiero darme tiempo para pensar y reflexionar sobre la semana que he tenido, pero no puedo darme una palmada en la espalda, ni siquiera sabiendo que este es el mayor logro de toda mi carrera. Estoy increíblemente orgullosa por haber llegado hasta aquí, nunca pensé que llegaría tan lejos, no imaginé en estar aquí durante dos semanas. Ahora que ha pasado lo veo como algo surrealista, esto lo vuelve a poner todo en perspectiva. No importa cuál sea el resultado de mañana, jamás olvidaré este torneo”.
Barrera mental superada
“Me he enfrentado a algunos momentos complicados hasta llegar aquí, desde la primera hasta la tercera ronda pasé por momentos difíciles, pero todos los manejé muy bien mentalmente. A lo largo de mi carrera esto nunca fue así, mi cabeza ha jugado un papel fundamental en mis resultados, hasta el punto de llegar a preguntarme si perdería de nuevo otro partido por el factor mental. Recuerdo cada partido que jugué mal, sin embargo no me acuerdo de los buenos, soy de las que siempre ven el vaso medio vacío, aunque sigo trabajando en ello. Quiero seguir adelante y trabajar realmente en esta faceta porque significa todo. Ahora mismo solo pienso en todo lo que he trabajado hasta llegar aquí”.
Duelo de australianas con Barty
“Estoy feliz por enfrentarme a ella, siempre hablo muy bien de ella pero es realmente lo que pienso. Me encanta cómo lo hace todo, para mí es un ejemplo. Parece tremendamente simple la manera con la que afronta las cosas. Mañana sé que tendré que sacar todo lo que tengo para tener opciones, pero ahora mismo no estoy pensando tanto en ganar. Ahora mismo pienso en lo que debo hacer para abordar el encuentro desde la mejor posición posible y esperar que mi instinto haga el resto. Pase lo que pase será un partido muy especial”.

