Es increíble pensar que Barbora Krejcikova estaba fuera del top100 el pasado mes de septiembre. La checa, que ya había ganado todo como doblista, quizo empezar a poner los cinco sentidos también en el terreno individual, algo que ha terminado siendo un acierto. Ocho meses después es semifinalista de Roland Garros 2021, tiene un sitio asegurado entre las 25 mejores del ranking y aparece como sexta jugadora en la Race to Shenzen. Una reconversión total que la deja a tan solo dos pasos de sumar un nuevo Grand Slam a los dos que ya conquistó junto a Siniakova. Pero este puede ser mucho más especial, tanto es así que la de Ivancice prefiere no pensarlo demasiado.
Cinco MP hasta para tumbar a Gauff
“La verdad es que sí me vino a la mente. Creo que puedo confesarlo, no pasa nada, pero seguí peleando. Me decía a mí misma que tenía que ser agresiva, tenía que mantener mi estilo de juego, jugar cada punto y estar despierta. Simplemente, busca tus tiros. Sabía que si me mantenía agresiva no se me podía escapar, eso es lo que me repetía una y otra vez”.
Eclosión tras la pandemia
“Me ayudó mucho, pude pasar un tiempo en casa, jugando algunos torneos en mi país. Pude practicar con algunas chicas que estaban con mejor ranking que yo, eso me dio mucha experiencia, también fue una suerte que la República Checa estuviera en un buen estado respecto a la pandemia, de hecho tuvimos muchos torneos de tenis. Tuve más tiempo para todo, de dividirme entre individuales y dobles, aunque también me sirvió para darme cuenta que hay otras cosas que son mucho más importantes que el tenis. Podía ganar o perder un partido, pero había gente que estaban perdiendo la vida. Me relajé, me centré en disfrutar del juego, me cambió por completo el enfoque”.
Ni rastro de la ansiedad de octavos de final
“Lo del otro día fue un ataque de pánico, pensé en que Sloane venía de ganar a dos Karolinas de manera consecutiva, pensé que ambas tenían más experiencia en individuales que yo. Me preocupaba mucho salir ahí fuera y no darme ni una sola oportunidad, que ella me aplastara, por eso me entró el pánico. Me pasó por la mente perder por doble 6-0, fue un desastre. Luego creo que todo esto me ayudó, al menos para ese partido. Hoy, sin embargo, estaba súper relajada, no volví a tener esos sentimientos, me ayudó mucho hablar con mi psicólogo y superarlo. Una vez piso la cancha y empezamos a pelotear, rápidamente recupero la sensación de que no soy tan mala”.
Jana Novotna, siempre en el recuerdo
“Siempre pienso en ella, cada vez que piso una pista de tenis o salgo de ella, siempre la tengo en mente. A veces me pregunto qué diría ella si me viera ganando todos estos partidos y llegando hasta aquí, es realmente triste no poder escucharla, no tenerla cerca. Recibí mucho apoyo de su familia y sus amigos, de todo su entorno, eso me hizo muy feliz. Creo que ella siempre supo que podía alcanzar este nivel, que podría jugar partidos como éste, pero es triste pensar que ya no está con nosotros”.
Algo más que una gran doblista
“Todo el mundo me puso una etiqueta de jugadora de dobles, como si fuera una especialista, pero nunca pensé en no jugar en individual. Con 22 años ganamos nuestros primeros Grand Slam, en ese momento pensé que no quería ser una especialista con 22 años. Quería jugar individuales, trabajar duro, mejorar mi juego. Quería jugar contra las mejores en el circuito de singles. Durante todo este tiempo trabajé muy duro, pensando en jugar solamente individuales, pero era frustrante ver que no podía llegar. Siempre sentí que, si trabaja duro, podría hacerlo. Ahora me siento feliz, aprecio mucho haber llegado hasta aquí, ver que puedo hacerlo bien rodeada de todas estas atletas increíbles. Es muy agradable cuando tengo un punto de partido y consigo cerrarlo, ahí es cuando levanto las manos y disfruto del momento. Siento que estoy donde quiero estar, donde siempre quise estar. Es algo genial”.

