Sólo hubo dos eventos en la historia que obligaron al Comité Olímpico Internacional a cancelar los Juegos Olímpicos: la primera y la segunda Guerra Mundial. Un proceso atroz que se cobró la vida de millones de personas a causa de una decisión política. Sin embargo, la sociedad está atravesando uno de los momentos más complejos del último tiempo: una batalla contra un virus invisible que llevó a confinamientos, a terapias intensivas colapsadas y a un problema difícil de solucionar. En efecto, uno de los eventos que está en el limbo entre la suspensión y la realización es Tokio 2021 (del 23 de julio al 8 de agosto), que se tendría que haber celebrado durante 2020. Y esa incertidumbre provoca una expectativa en los deportistas que piensan ir a la capital japonesa. Un desasosiego que nació a partir del estado de emergencia por el aumento en la propagación del Covid-19 y de la oposición de la mayor parte de la población local.
En ese sentido, Roger Federer fue contundente y pidió tener una respuesta lo antes posible para así poder organizar los calendarios con tiempo. "Ganar una medalla para Suiza me enorgullecería muchísimo. Incluso si el temor a una cancelación por la pandemia pesa sobre la moral del jugador, los atletas necesitan una decisión sobre si se harán o no", aseguró en una entrevista con Lémanbleu. Y agregó: "En cualquier caso hablaremos el tema en casa. Hablamos mucho de eso con Mirka".
Más allá de la importancia que podría suponer disputar nuevamente unos Juegos Olímpicos, el suizo quiere asegurarse primero encontrarse en excelente forma física en su regreso al circuito tras su expedición en marzo por Medio Oriente. De hecho, regresará la próxima semana en el ATP 250 de Ginebra, donde debutará en la segunda ronda contra Jordan Thompson o Pablo Andújar. "Ahora mi prioridad es mi vuelta a las pistas", afirmó. Asimismo, comentó: "Me encanta jugar en Ginebra y mis hijos se divierten mucho aquí porque ven amigos que no han visto en mucho tiempo".
Federer no sólo es uno de los mejores tenistas de la historia, sino que es una de las grandes personalidades de Suiza. Tanto es así que lo nombraron embajador de turismo. Justo en una época en la que los vuelos y los viajes se restringieron por la pandemia. "A veces es un poco exagerado (los elogios que lo elevan casi al nivel de héroe nacional), pero al mismo tiempo me parece genial. Es muy agradable porque me doy cuenta que soy muy respetado por los suizos y por eso me complace devolverle a Suiza todo lo que sea posible en mi nuevo rol", puntualizó. Claro, el 20 veces campeón de Grand Slam grabó un video junto al actor Robert De Niro para promocionar a su país.

