Novak Djokovic fue a Serbia buscando buenas sensaciones después de lo que ocurrió en Montecarlo y quizá, el serbio vaya a Madrid peor de cómo se fue la semana pasada de El Principado. Desperdició 23 bolas de break, dejando un partido con más luces que sombras y cayendo derrotado ante el primer rival exigente que le salió en su camino en Belgrado. Necesita mucho trabajo por delante el serbio si quiere llegar con opciones a París. Él mismo lo reconoce en rueda de prensa.
Qué significado tiene para él esta derrota
A nadie le gusta perder en casa, desde luego. Es una derrota dolorosa y deepcionante. No me siento bien ahora, pero debo felicitarle porque jugó increíble cuando lo necesitó. Fue mejor en los momentos importantes. Ha jugado increíble. Le felicito por ello. Por mi parte, creo que he jugado un partido muy pobre, diría. He tenido flashes de gran juego, pero otros de muy malo. He luchado a tope y la grada no dejó de animarme. Por ellos, remonté el segundo set, pero en el tercero, él fue mejor que yo. Tuve mis opciones, pero no fue posible.
Cómo le afecta de cara a Roland Garros
Roland Garros es mi principal objetivo. Desde luego, necesito mejorar y jugar mejor si quiero tener opciones alli en París. Debo jugar mejor de lo que lo he hecho hoy o en Montecarlo, así que tengo mucho trabajo por delante.
Se va triste
Como dije, es decepcionante acabar la semana así. Perdí ante un jugador que fue mejor que yo y que ha sido más valiente. Pero para el torneo ha sido una semana de éxito. Espero que la final sea buena mañana. Como dije anteriormente, espero poder jugar aquí de nuevo en unas semanas, justo antes de París, pero aún no lo sé. Roland Garros es mi objetivo y necesito llegar lo mejor posible.
Le preguntan por algún roce que tuvo con Karatsev durante el encuentro y si estaba enfadado
Estoy enfadado conmigo mismo, no con mi rival. Él ha sido mejor que yo. Karatsev ha sido muy valiente, más que yo. Consiguió los tiros que buscaba y cuando los necesitaba. Somos rivales en pista, no odio a nadie, cuando el partido acaba, nos damos la mano en la red y no hay mala sangre. Le doy todo el crédito de la victoria.

