Cada una cierta cantidad de años, surgen deportistas que están llamados a marcar una época. Esos que si el físico se los permite, aspiran a ganar todo lo que se propongan. Lógicamente, ese apartado se encuentra disponible únicamente para dos o tres elegidos. Y, sin dudas, en el mundo del tenis hay uno chico de 19 años que viene tocando la puerta con fuerza y que no tiene problemas en poner en jaque a sus colegas más destacados de la actualidad. Justamente, esta estrella emergente tiene nombre y apellido: Jannik Sinner, un talento italiano que no para de crecer y que sus rendimientos ya no sorprenden. En ese sentido, sumó un triunfo ante Andrey Rublev (número 2 en la Race a Turín) por 6-2 y 7-6(6) en los cuartos de final del ATP 500 de Barcelona y, de ese modo, se instaló en sus terceras semifinales de 2021.
La dinámica de Rublev venía en ascenso. Finalista en Montecarlo (con victoria ante Rafael Nadal incluida), logró adaptar su juego a la arcilla a partir de martillazos de derecha y de revés. Profundidad, cambio de direcciones y una altísima velocidad predominan en la táctica que intenta desplegar cada partido. Sin embargo, enfrente había un rival que no le dejó pasar ninguna impresición. Es que si fallaba el primer saque, el pupilo de Ricardo Piatti acertaba con una devolución ganadora o que le permitía asumir la iniciativa de los puntos. Si no intentaba un winner o se quedaba corto con los tiros, lo mismo: dominio del italiano y un punto ganado casi con seguridad. En efecto, el ruso no tenía margen de error y hasta así le podía llegar a ser imposible sobrepasar a un adversario, que se mostró como una pared y que contragolpeaba con una precisión quirúrgica.
Ni hablemos del revés de Sinner que no sólo es estético, sino que genera espacios a partir de la profundidad y de las aperturas. Además, los cambios de dirección: cambiar de cruzado a paralelo parece costarle poco. Y, para colmo, el servicio funcionó bastante bien. De hecho, logró levantar casi todas las oportunidades de quiebre que le generó su rival (su peor game fue cuando sirvió 4-3 arriba en el segundo parcial y lo perdió en cero). Los números corrieron para su lado, aunque sí por momentos pecó de tensión (principalmente en el tiebreak) y no pudo evitar cometer algunos errores no forzados.
Más allá de eso y de su irrupción en la parte alta del circuito (ya se ubica 19° en el ranking y dentro del top10 en la Carrera a Turín), aún le queda mucho trayecto por recorrer. Y lo más valorable es que se lo nota centrado. Sin perder el foco del progreso paulatino y, principalmente, sin verse atormentado por los reflectores que posan sobre él cada vez que salta a la pista. "Sé que tengo que seguir mejorando muchas cosas y es por eso que estoy trabajando muy duro con la gente que está conmigo", había declarado luego de la victoria ante Roberto Bautista Agut.
OTRO NEXT GEN, SU SIGUIENTE OBJETIVO EN BARCELONA
Tercera semifinal para Sinner (Melbourne 1 y Masters 1000 de Miami) en lo que va de 2021 y su próximo rival en el Conde de Godó saldrá del enfrentamiento entre Stefanos Tsitsipas y Felix Auger Aliassime. Sea quien fuera, será un duelo totalmente imperdible.

