Albert Ramos es el típico jugador que disfruta de ensuciarse las medias en la tierra batida. De hecho, fue de los pocos europeos que decidió cruzar de continente para disputar la gira sudamericana de polvo de ladrillo y obtuvo grandes resultados (final en Córdoba y semifinales en Buenos Aires). En ese sentido, sigue con su buena racha en el ATP 500 de Barcelona tras su triunfo contra Adrian Mannarino por doble 6-4 en la segunda ronda. Y su próximo rival será el ruso Andrey Rublev. Acerca de ese encuentro, el español comentó en palabras recogidas por la ATP: "Es un gran jugador. Desde que debutó en el Godó en 2015, ya se veía que que sería un gran tenista. Tiene mucha aceleración de pelota y buscar siempre ganar el punto". A su vez, agregó: "Él es el favorito por lo que intentaré hacer lo mejor que sé las cosas. Ojalá pueda tener alguna posibilidad".

