Es una auténtica lástima que el WTA 1000 de Miami haya tenido que terminar de esta manera. Bianca Andreescu, entre lágrimas, ha tenido que retirarse cuando el marcador estaba 6-3 y 4-0 a favor de Ashleigh Barty. Una caída de la canadiense recién empezado el segundo set parece haber sido la culpable de sus molestias, que ni la fisioterapeuta ha podido remediar para que Andreescu pudiera terminar el partido.
Final desequilibrada
Por varias circunstancias, ha sido un partido que no ha cumplido con las expectativas generadas en el que era el primer enfrentamiento entre la número 1 y la 9 del mundo. Andreescu no ha entrado con buen pie al partido y ha cedido su primer turno de saque, facilitando de esta manera el primer set para Barty. La australiana, por su parte, sí ha empezado con su nivel habitual, conectando buenas derechas y moviendo mucho a la canadiense con sus golpes.
Andreescu parecía nerviosa y ha dado la sensación de que en ningún momento ha sabido imponerse a la australiana. Combinando aciertos con muchos errores, Andreescu no ha podido coger la confianza que le hubiera gustado para que la final cogiera otro color. Solo ha habido un momento en el que ha parecido que sí habría una reacción por su parte, pero al final ha resultado ser un espejismo. Ese momento ha llegado con un 3-1 y 40-0 en contra en el primer set y ha logrado encadenar varios puntos buenos para acabar devolviéndole el break a Barty. Pero poco le ha durado la alegría, pues la número 1 le ha quebrado en el siguiente juego y, con ese break, le ha bastado para meterse la primera manga en el bolsillo.
Retirada entre lágrimas
El segundo set no empezaría de mejor manera para Andreescu, que empezaba al servicio y veía como Barty volvía a quebrarle. Ha sido una montaña rusa la canadiense, que ya empezaba a mostrarse apoderada por la frustración de verse tan inferior en el partido. Fue en ese principio de segundo set donde ocurriría algo aún peor: Andreescu sufría una caída que parecía haberla dejado mermada físicamente. Efectivamente, la canadiense tuvo que ser tratada por la fisio, pero ni eso bastó para poder terminar el partido.
Entre lágrimas y sin tener ninguna otra opción, Andreescu terminó retirándose, habiendo hecho un gran torneo, con victorias épicas, pero al que no ha podido poner la guinda con esta final. Ashleigh Barty, por su parte, encadena de esta manera su segundo título consecutivo en este torneo y seguirá, de momento, en la cima del ranking WTA.
Not the way she would have wanted to win it, but the top seed makes it 12 straight victories at Miami Gardens --@ashbarty | #MiamiOpen pic.twitter.com/QoNRYnPVvQ

