No hubo esta vez ningún sobresalto en el segundo partido del orden del día en Adelaida. Naomi Osaka y Serena Williams saltaron a la pista para medirse en uno de los grandes duelos de la exhibición programada. El partido transcurrió con normalidad y mucha igualdad, necesitando de un desempate en el supertiebreak después de un 6-2 para cada una. En la muerte súbita fue la de Michigan la que se llevó el gato al agua (10-7), en un ambiente muy distendido para disfrute de los fans que acudieron al estadio.
Serena puede con Osaka en Adelaida

