El año de la pandemia está poniendo las cosas bastante complicadas a muchísimos tenistas que dan sus últimos coletazos en el circuito. La imposibilidad de planificar a medio o largo plazo, la brutal cantidad de viajes y torneos en un espacio reducido de tiempo y la extrema competitividad de los eventos más pequeños son factores a tener en cuenta para tenistas que ya piensan en la retirada. A lo largo del día de hoy, hemos vivido un nuevo final alejado de las pistas.
Es el de Magdalena Rybarikova, que ya había anunciado a principios de 2020 su intención de dejar el tenis tras los play-offs de la nueva Copa Federación (ahora llamada Billie Jean King Cup). Con el torneo cancelado a causa de la pandemia, la tenista eslovaca ha decidido no prolongar su camino y ha anunciado hoy mismo que no volverá a pisar las canchas. Toma, así pues, un camino parecido al de los hermanos Bryans, cuyo retiro estaba planificado en el Us Open pero quedó completamente trastocado por el hiatus de 5 meses del circuito ATP.
A través de un post de Instagram, Magdalena dejó unas emotivas palabras que ejemplifican su amor por el tenis. Su legado es ya imborrable: fue la primera jugadora de su país en alcanzar las semifinales de Wimbledon, tras un torneo en 2017 para recordar donde dejó por el camino a nombres como Pliskova o Vandeweghe. Ganadora de 4 títulos WTA, dos finales de torneos Premier y con el #17 del mundo como su mejor ranking, Rybarikova dejó sus últimos destellos de magia en el Wimbledon de 2019, en el que sorprendió a Aryna Sabalenka en primera ronda antes de perder contra Coco Gauff.
"Como muchos de vosotros sabéis, llevo sin jugar a nivel competitivo alrededor de un año. Esperaba que las finales de la Fed Cup en Budapest fuesen el último torneo de mi carrera, pero la situación mundial con respecto a la COVID-19 ha cambiado estos planes. Después de analizar pormenorizadamente varios escenarios, he decidido finalizar poner el punto final a mi carrera como tenista profesional. Después de casi 15 años de subidas y bajadas, estoy muy agradecida por todo lo que este deporte me ha dado", rezaba el inicio de su sentimental carta.
"Además de conocer a muchísima gente buena e interesante a lo largo de todo el mundo, he experimentado sensaciones inolvidables. Desde ganar mi primer título cuando aún solo era una niña hasta llegar a las semifinales de Wimbledon 2017. A pesar de que ha habido malos momentos con un montón de lesiones e incertidumbre, no cambiaría ni un segundo de este increíble camino", remarcaba Rybarikova, encumbrando esa actuación en SW19 como una de las mejores de su carrera.
"Quiero agradecer a mi familia por apoyarme siempre; a mis entrenadores, por tratar de sacar lo mejor de mí en la pista siempre y a Kristian Cupak, que siempre se aseguró de que estuviese perfecta físicamente y que ha sido parte de mi equipo durante casi toda mi carrera. Agradecimiento especial también a Yonex, Lotto y demás patrocinadores, sin olvidar a la Federación Eslovaca que me ayudó al principio de este viaje.
Pero, lo más importante: gracias a los aficionados por apoyarme en las buenas y en las no tan buenas, darme ánimo en mis partidos o a través de las redes sociales. Siempre me ayudasteis a dar ese último paso cuando sentía que no podía más. Dejo el tenis con una enorme sonrisa y con muchas ganas de ver qué me depara el próximo capítulo de mi vida. Disfrutad y manteneos sanos". Te echaremos de menos, Magda.

