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Lleyton Hewitt, el número 1 del mundo más peculiar de la historia del tenis

Fue el más joven en alcanzarlo, acumuló de manera consecutiva casi todas sus semanas al frente del ranking, pero nunca pudo vencer a un número 1.

Lleyton Hewitt, estadísticas curiosas como número 1 del mundo. Foto: gettyimages

No cabe duda de que Lleyton Hewitt fue un jugador especial, un hombre que no dejó indiferente a nadie y cuya huella en el tenis va mucho más allá de sus títulos. Existe la curiosa sensación en torno al australiano de que sus logros finales fueron mucho menores de lo que hacía presagiar su meteórica irrupción. Siendo un adolescente fue capaz de ganar el torneo de su propia ciudad, Adelaida, se convirtió en el jugador más joven en alcanzar el número 1 del mundo, a los 20 años, 8 meses y 26 días, allá por 2001, terminó dos temporadas en esa posición y encadenó una racha de semanas consecutivas en lo más alto del ranking sencillamente abrumadora. Pero algo faltó.

Que un jugador con esos avales terminara su carrera con tan solo 30 títulos individuales y dos Grand Slams se antoja algo exiguo. También fue en su contra la falta de consistencia para sacar más réditos a sus mejores años, así como la brevedad de su dominio en un circuito donde las alternativas eran muchas. Safin, Roddick, Ferrero, escaramuzas de Kafelnikov o los últimos años buenos de Agassi, terminaron minando la moral de un jugador que se deshizo cual azucarillo en café ante el surgimiento de Roger Federer y Rafael Nadal. Abandonó la lucha por la gloria demasiado pronto y aunque quiso perpetuarse en el circuito por su amor desenfrenado por el tenis, su figura perdió empuje.

Atendiendo al número de semanas consecutivas en el número 1 del mundo, es palpable cómo Hewitt consiguió hacer suya esta posición entre 2001 y 2002 durante la friolera de 75 semanas, lo cual se traduce en un 93,75% de las que figuró en el ranking ATP como el mejor jugador del mundo, un total de 80. Tan pronto como fue desalojado, no tuvo margen para reengancharse a ese nivel y en 2003 acabó ya como 17 del mundo. Volvió a ser un habitual en el top-10 en 2004 y 2005, produciéndose ese año su última gran actuación, con la final del Open de Australia perdida ante Marat Safin, en lo que supuso un golpe moral difícilmente asumible.

Pero hay un registro aún más curioso. Lleyton Hewitt es un número 1 que jamás pudo ganar a un número 1. Tan incomprensible como paradigmática situación fue reflejada por MisterOnlyTennis hace un tiempo. El australiano jugó 18 veces contra un tenista que ocupara en ese momento lo más alto de la clasificación y en todas ellas perdió. Una vez frente a Novak Djokovic (Open Australia 2012), una ante Marat Safin (Copa Master 2000), dos contra Rafael Nadal (Roland Garros 2009 y Miami 2014) y 14 frente a Roger Federer.

El suizo fue una auténtica pesadilla para el aussie, al que venció esos 14 partidos de forma consecutiva, después de que Hewitt poseyera un balance a su favor de 7-3 entre 1999 y 2004, es decir, mientras Federer aún no había alcanzado el número 1 del mundo. Asombrosos registros los que se pueden extraer de la carrera de un Lleyton Hewitt que no pudo exprimir más sus mejores tiempos, pero que es una parte importante de la historia reciente del tenis mundial.