Roland Garros a puerta cerrada, sin signos de interrogación. Lo que podría parecer una locura hace un par de meses hoy es una idea que ha cobrado muchísima fuerza después de que el propio Bernard Giudizelli, presidente de la FFT, lo haya señalado como una posibilidad de acción de cara al próximo mes de septiembre.
"Organizar el torneo a puerta cerrada permitiría cumplir con una parte del modelo económico, los derechos de televisión y las asociaciones. No debería pasarse por alto nada de esto. Este torneo es el motor del tenis en Francia, lo que alimenta a todos nuestro ecosistema de jugadores, así que tomaremos la decisión oportuna para protegerlos de manera consciente y responsable", expresó en declaraciones recogidas por France 24.

