Dicen que las primeras veces nunca se olvidan. El primer amor, el primer beso... pero el asunto que hoy nos trae es recordar nuestro primer partido de tenis en directo. Nosotros, como amantes del tenis, guardamos con cariño esa primera vez que pisamos un torneo de tenis y vivimos en persona todo aquello que hasta entonces solo habíamos vivido por la tele. En la redacción de Punto de break echamos la vista atrás y recordamos cuál fue ese primer partido que vivimos en directo y la historia detrás de ese momento tan especial en nuestras vidas. ¿Os animáis a contarnos la vuestra en comentarios?
- Javier Pérez Altozano
"Copa Davis 1996, en Tarragona, mi ciudad natal. Era septiembre y España se jugaba ante Dinamarca la vuelta a primera división tras un año en el purgatorio. España contó en aquella eliminatoria con Albert Costa y Carlos Moyá en individuales, con un equipo de dobles formado por Àlex Corretja y Tomás Carbonell. Dinamarca únicamente contaba con Kenneth Carlsen y fue una eliminatoria fácil, sobre tierra batida y al nivel del mar. Yo hacía ya cuatro años que entrenaba y sirvió para sellar mi amor por este deporte. El ambiente fue estupendo, aunque Moyá (que en aquel momento era el chico de moda y estaba en la cresta de la ola) se prodigó poco y fue imposible conseguir un autógrafo suyo. Ganamos los tres primeros encuentros, sellando la eliminatoria en un disputado dobles y haciendo intrascendente la última jornada, que aún así disputó un encuentro, creo recordar. España volvió a primera división y yo acabé de enamorarme del tenis, el único deporte que he continuado siguiendo y practicando más allá de las modas y los representantes españoles".
- Rubén Pérez
"Como madrileño que soy no podía ser en otro torneo que en el antiguo Masters Series de Madrid donde presenciara mi primer partido 'in situ'. Octubre de 2004 está grabado a fuego en mi retina. Pertenecía a un club de tenis de la localidad en la que vivo y nos invitaron a la fase previa de aquella edición del torneo de Madrid. No parecía un estreno en vivo muy de campanillas, pero la previa de un Masters Series o Masters 1000 suele presentar bastante nivel. Se medían en la pista central del Telefónica Arena de la Casa de Campo el ilustre sueco Thomas Enqvist (Ex nº4 del mundo) y el bielorruso Max Mirnyi por un puesto en el cuadro final. Lo de menos fue el triunfo del tenista de Minsk en dos mangas. Yo me quedé con la velocidad de bola, especialmente con el saque. Y me sorprendió lo directo del juego de ambos, practicando los dos el saque y volea. Un partido de tenis más propio del siglo pasado. Madrid se jugaba sobre pista dura bajo techo y el ritmo era realmente alto. Aquella era la tercera edición del evento, ganaría a la postre Marat Safin del que me quedé fascinado por su impresionante pegada en los entrenamientos".
- Diego Jiménez
"Estaba a punto de cumplir 12 años y mi pasión por el tenis ya era inabarcable. Acumulaba horas en pista intentando emular a los ídolos de los que disfrutaba en tardes, noches y madrugadas por televisión. Mis padres consideraron que había llegado el momento. Tenis en directo en el Telefónica Arena de Madrid como regalo anticipado de cumpleaños. Era Octubre de 2004 y teníamos entradas en un fondo para un Agassi vs Robredo de cuartos de final. Una leyenda contra un jugador local que idolatraba especialmente. Calidad a raudales, emoción, perplejidad por la armonía de movimientos y velocidad de bola y, sobre todo, esa sensación de que el "veneno" del tenis nunca abandonaría ya mi corazón. Ganó André, ofreciéndome un tributo como espectador que siempre estará entre los mejores recuerdos de toda mi vida".
- Alejandro Arroyo
"Mi primer partido en directo fue en 2008, en Madrid. Justo la última edición que se jugó en la antigua Casa de Campo y sobre Green Set, antes de que en 2009 se trasladara a la Caja Mágica y al mes de Mayo. Fue un encuentro de cuartos de final, entre Rafa Nadal y Feliciano López. A mí siempre me ha encantado el tenis, habiendo crecido en la época del circuito de los años 90, pero perdí algo de comba hasta la llegada de Ferrero, Safin y Federer. Y ahí no sólo comencé a reengancharme sino que empecé a tener un interés creciente en poder ir en directo a ver algún partido, pero el torneo de Madrid tenía bastante demanda, más tras la aparición de Rafa en 2005. Era difícil comprar entradas, porque no existía la venta online y no vivía cerca de la Casa de Campo. No fue el mejor partido del año pero el contraste de estilos entre Rafa y Feli y el ambiente merecieron la pena. Desde ahí fui todos los años al Mutua Madrid Open".
- Carlos Coll
"En Huelva no sólo tenemos el club de fútbol más antiguo del país, sino que también ostentamos el decanato del tenis español. En el verano de 2009, la madre de un íntimo amigo mío, trabajadora de la diputación provincial, me consiguió una entrada para poder asistir a la final de la Copa del Rey de Tenis en el Real Club Recreativo de Tenis de Huelva. Recuerdo que en las instalaciones no cabía un alfiler; habían instalado gradas sobre la pista 2 y el ambiente era brutal. Y no era para menos; aquella final iba a enfrentar a David Ferrer y a Nico Almagro, dos jugadores que, por entonces, estaban clasificados dentro del top 20. El hecho de que el encuentro fuera sobre tierra batida nos iba a garantizar puntos de interminables intercambios. Ya en el calentamiento, la velocidad de bola me resultaba impresionante; yo llevaba seis años jugando al tenis y creía que lo hacía bien, pero la forma en la que peloteaban aquellos genios de la raqueta era una historia completamente distinta. El revés a una mano del tenista murciano fue lo que más me llamó la atención. ¡Qué manera de aunar estética y potencia en un golpe! Asimismo, la tenacidad, la solidez y la capacidad de recuperar puntos perdidos de Ferru me dejaron completamente ojiplático. David fue quien, finalmente, se llevó el gato al agua, aunque lo más importante de aquel día fue el festival de tenis que ambos jugadores nos brindaron a todos los asistentes".
- Fernando Murciego
"Valencia, octubre de 2009. Apenas llevaba un mes de universidad pero la experiencia más religiosa de aquel calendario todavía estaba por llegar. Corrían buenos tiempos en la ciudad del Turia, concretamente en el mundo de la raqueta. El torneo que durante tantos años se había celebrado sobre la tierra batida del Club de Tenis, ahora daba un salto de gigante para convertirse en un ATP 500 y trasladarse a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Mi padre, ante un acontecimiento así y viendo que mi relación con la pelota amarilla era cada vez más estrecha, decidió que era el momento de ver si esos tíos que jugaban tan bien por televisión eran todavía más increíbles en directo. Davydenko contra Mónaco, esa fue mi primera función como espectador. Ver golpear al ruso de aquella manera no solo le convirtió inmediatamente en una debilidad personal, el impacto fue mucho más allá. Ese día, sin que él lo supiera, mi padre había colocado el último escalón para descubrir mi verdadera pasión deportiva. Tras aquella tarde no volví a perderme nunca una edición del torneo, teniendo la fortuna de vivir las dos últimas como periodista. Nikolay, contigo empezó todo".
- José Morón
"Yo soy de Cádiz, por lo que durante mi juventud no tenía demasiadas oportunidades de poder ver un partido de tenis en directo ya que no hay casi nada por el sur de España. Pasaba el tiempo y tenía que conformarme con verlos por la tele. Con 25 años, en diciembre de 2010, me encontraba de Erasmus en Roma y soñando con tener la oportunidad de ver a Nadal y Federer en directo, compré dos entradas pero para el torneo de Madrid, ya que en Roma solían llegar los dos muy cansados tras toda la gira y me era más probable verlos allí. Compré la semifinal diurna y la final del domingo, sin saber, evidentemente, qué partidos iba a poder ver. Mi suerte me dio la cara ya que seis meses después, una vez en el torneo de Madrid, el azar hizo que Federer y Nadal se encontraran en las semifinales, justo en el turno para el que yo tenía entrada por lo que mi primer partido en directo fue todo un Fedal bastante emocionante. Casi ni me lo creía. Además, la final del día siguiente fue un Nadal-Djokovic, la guinda a un finde de ensueño para mí, que nunca antes había pisado un torneo de tenis".
- Carlos Navarro
"En los coletazos finales de mi infancia y el inicio y desarrollo de mi adolescencia el tenis se había convertido en parte de mi vida. Después de pasar años viendo el contenido que echasen en abierto (nunca tuve televisión de pago), Internet revolucionó todo y en 2011 me veía las caras con un mundo nuevo: poder ver partidos 'a la carta' gracias a los enlaces online. Yo tenía 12 años y puedo decir que aquel fue el primer año que seguí cada semana del calendario tenístico. Sin embargo, no fue hasta dos años después que tuve la oportunidad de quedarme fascinado ante la velocidad de bola, los movimientos y la sensación de fuerza y potencia que te da ver a los mejores en vivo. Fue en el Challenger de Sevilla, mi ciudad. Cuartos de final de la edición de 2013. Llegué con el partido entre Renzo Olivo y Alexander Ward ya comenzado, así que el primer duelo que vi íntegro fue una clara victoria en la jornada nocturna de Daniel Gimeno-Traver sobre el italiano Riccardo Bellotti (6-4, 6-1). Desde aquella edición no falto a la cita más especial del calendario, y aunque mi debut estuvo lejos de mostrar a dos jugadores de renombre, fue una revelación: más allá de los grandes jugadores que veía en la tele de pequeño se escondían (y esconden) gladiadores que reivindican su papel en este deporte".
- Ayrton Aguirre
"Buenos Aires es una parada habitual del ATP tour hace 20 años. De chico, sintonizaba las transmisiones y siempre soñaba con vivir un partido de cerca. Sin embargo, recién pude ver mi primer partido en una cancha en un Challenger: fue en una calurosa tarde octubre de 2016. Recuerdo que gané un sorteo de Twitter para los cuartos de final y pude hacer mi debut en una victoria de Leonardo Mayer ante Thiago Monteiro. Además, el correntino venía de ganar el 5° punto de las semifinales de la Copa Davis contra Evans lo que le dio un condimento extra a la situación. Una experiencia inolvidable que pude compartir con un amigo de la profesión".
- Carlos Molins
"Vivo en Cádiz y lo más cercano que me pilla de mi residencia es el Challenger Sevilla que se disputa año tras año aproximadamente en el mes de septiembre. Fue ahí donde pude presenciar mi primer partido en directo. Pude ver la final del torneo que enfrentaba al español Iñigo Cervantes y al canadiense Felix Auger-Aliassime en 2017, torneo donde este último consiguió salir como campeón al vencer en tres sets. Desde pequeño me ha encantado el tenis y siempre lo he seguido. Recuerdo que el primer partido que vi por televisión fue la final de Roland Garros 2003 donde Juan Carlos Ferrero se convertía en campeón. Fue ahí donde me empezó a picar ese gusanillo por el tenis. Desde ese partido, Juanki se convirtió en mi favorito, aunque después con la irrupción de Rafa tengo que decir que mi predilección cambió. Ahora, ya con 26 años, me encantaría cumplir mi sueño de ir al Mutua y ver un partido de Nadal, Djokovic o Federer cuando el tenis vuelva a la normalidad y no haya riesgos en tema de contagios. Sería un sueño, son los tres más grandes en la historia del tenis y poder presenciarlos aunque sea una horita sería algo entrañable".

