Grigor Dimitrov vivió una de esas jornadas inolvidables por la capacidad de lucha y sacrificio de la que tuvo que hacer gala con el fin de seguir vivo en el ATP 500 Acapulco 2020. "Lo único que me decía a mí mismo era que debía seguir luchando. No sé cómo lo conseguí, fue realmente duro, pero estoy muy feliz", dijo un hombre que llegó a salvar dos bolas de partido en contra. Además, dejó golpes para el recuerdo como un passing de revés a dos mano, algo inaudito en el búlgaro.
The last time @GrigorDimitrov hit a two-handed backhand winner?
Like, never! #AMT2020 pic.twitter.com/hq32brJwKe

