Uno de los indicadores más fiables que tenemos para saber el estado de forma de un tenista es el ranking ATP. Por ese motivo, cabe destacar que Rafael Nadal ya ha alcanzado su duocentésima semana al frente de la clasificación. El balear se convierte así en el sexto jugador en la Era Open que alcanza esta cifra, después de Jimmy Connors, Ivan Lendl, Pete Sampras, Roger Federer y Novak Djokovic. Aunque bien es cierto que Rafa ostenta numerosos registros de precocidad en el mundo de la raqueta, es el jugador que más tiempo ha necesitado para llegar a 200 semanas en lo más alto del ranking.
Al inicio de su carrera deportiva, la progresión de Nadal fue asombrosa; el 25 de abril de 2005, con tan sólo 18 años entró por primera vez en el top 10. Por aquel entonces, Roger Federer imponía su ley en el circuito y la pertenencia a este selecto club era bastante cara; Lleyton Hewitt, Andy Roddick, Marat Safin, Gastón Gaudio, Tim Henman, un veterano Andre Agassi, Carlos Moyá y David Nalbandian completaban la parte alta de la clasificación. Asimismo, jugadores de la talla de Nikolay Davydenko, Fernando González o Ivan Ljubicic venían empujando con fuerza.
Dos meses después, tras su primer título en Roland Garros ante Mariano Puerta, se colocaba número 3 y el 25 de julio de ese mismo año, ascendía al número 2 para no variar su ranking hasta tres años después; el 18 de agosto de 2008, tras conseguir el oro en los Juegos Olímpicos de Pekín, Nadal apeaba de lo más alto del ranking a Federer, después de 237 semanas consecutivas reinando en el circuito ATP, para quedarse durante 46 semanas, hasta el 5 de julio de 2009, cuando el suizo vuelve al número 1.
Después de obtener el título de Roland Garros ante Robin Söderling, el 7 de julio de 2010, Nadal inicia su período más largo como mejor tenista del mundo; el balear permanece 56 semanas consecutivas al frente del ranking.
Aunque la superficie favorita de Nadal es la tierra batida, en la que ha obtenido registros absolutamente incomparables, su alta competitividad en el resto de pistas le ha permitido estar siempre entre los mejores.
En junio de 2012, el español se ve obligado a parar durante más de medio año por una lesión en su rodilla izquierda. A su regreso, en 2013, cuaja una de las mejores temporadas de su carrera deportiva, arrebatándole a Novak Djokovic el cetro del tenis mundial el 7 de octubre de ese año; allí se quedaría hasta el 7 de julio de 2014.
Cuando ya parecía que Rafa no volvería a ser el que era, después de otra delicada lesión en el año 2016, regresaría la temporada siguiente como un auténtico torbellino, siendo un veterano pero renovado Federer su principal talón de Aquiles. Nadal alcanzaba el número 1 nuevamente el 21 de agosto de 2017 para entregárselo al suizo el 19 de febrero de 2018. Tras sólo 4 semanas después, el mallorquín volvería a lo más alto hasta el 5 de noviembre de 2018, cuando Djokovic reclamaría de nuevo el trono.
El serbio ha estado desde entonces dominando el circuito hasta el pasado 28 de octubre, cuando Nadal, una vez más, ha alcanzado la primera posición del ranking, para convertirse en el jugador más veterano en terminar la temporada como número 1.
Con 200 semanas, aún está lejos de las 310 de Roger y las 275 de Novak, pero, sin duda, Rafa tiene capacidad suficiente como para seguir ampliando sus números en esta faceta.

