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Federer no se cansa de ganar en Basilea
Roger Federer se proclamó campeón del ATP 500 de Basilea 2019, al derrotar en la gran final a Alex de Miñaur en dos contundentes sets.
Un día más en la oficina. Entrar a una pista de tenis de cualquier lugar del mundo y levantar al público de sus asientos, es para Roger Federer, como para cualquier trabajador tomarse un café, coger el coche y saludar a todos sus compañeros en su puesto de trabajo. Pero esto no merma la ambición de un jugador histórico, que se encuentra en un gran momento de forma a pesar de sus 38 años de edad. El suizo amenaza con convertirse en una leyenda viva de este deporte hasta que él mismo se lo proponga.
Le dan igual los rivales, el tipo de pista y el momento de la temporada. Roger Federer es una bestia indomable y cuando tiene su día se antoja tarea bastante complicada el poder derrotarle. Sometiendo a sus rivales con una paciencia incólume y una excelsa combinación entre ataque-defensa, el suizo acaba desquiciando a todos sus rivales, que asisten como espectador de lujo de una clase magistral de como se juega al tenis.
Lo intentó de todas las maneras Alex De Miñaur hoy. El brío y acierto mostrados 24 horas antes frente un jugador de la talla de Reilly Opelka, se convirtieron en piernas pesadas, ausencia de ideas e imposibilidad para desbordar a Federer. El australiano no creyó en la victoria en ningún momento, siendo víctima de un inicio espectacular por parte del suizo que se puso 4-1 arriba en un visto y no visto. No podía De Miñaur desarbolar el nivel de juego que tenía Roger que parecía estar a medio gas. En 36 minutos el actual número tres del mundo se adjudicaba la primera manga por un contundente 6-2.
En la segunda manga De Miñaur se soltó algo más, pero más por desesperación que por esperanza. Se vio totalmente fuera del partido y quiso, al menos, proveer al público suizo de cierto espectáculo. Incrementó su ritmo de piernas y acertó en algunos golpes inverosímiles que le dieron algo moral. Sin embargo, Federer decidió cuando había que apretar y cuando dosificar esfuerzos. Subió su nivel cuando quiso y rápidamente se puso con break arriba y cerró el partido por otro contundente 6-2.
Alex de Miñaur puede irse orgulloso de Basilea, al haber mostrado un gran juego. Además, ha dado un paso adelante crucial en su lucha por adentrarse en el top 20 mundial. Por su parte, Federer sigue haciendo historia, y dando lecciones de diplomacia y saber estar. Hoy sumó su décimo título en Basilea y consigue ampliar de esta manera su palmarés tenístico. Veremos si decide jugar en París o prefiere descansar para llegar más descansado para Londres.