Hamburgo vuelve a tener rey, pero su identidad se mantiene. Nikoloz Basilashvili derrotó a Andrey Rublev en tres disputados sets (7-5, 4-6, 6-3) y en poco más de 2 horas para revalidar su corona en un torneo en el que se siente como en casa. La final fue dura, pero dejó la sensación de que estuvo en la raqueta del georgiano, que permitió a Rublev entrar en el partido tras un bajón enorme en su cuenta de winners-errores no forzados en el segundo set. Nikoloz llevó la iniciativa durante la mayor parte del encuentro, atacando los vulnerables segundos del ruso y siendo el dominador con la derecha (26 winners por ese lado, en contraste con los solo 8 del ruso). El georgiano consigue así su tercer título ATP, los tres de categoría 500 (Hamburgo'18 y Beijing'18 son los otros) y defiende su posición en el ranking. Por su parte, Rublev vuelve al top-50 gracias a esta final.

