El futuro ya está aquí. La proyección de Dayana Yastremska en este Wimbledon 2019 ha podido verse eclipsada por la eclosión milagrosa de una adolescente como Cori Gauff, pero no se puede negar el tremendo potencial que atesora la ucraniana. Ya con 19 años y tras varias escaramuzas prometedoras, transmite la sensación de tener ya unos cimientos sobre los que construir el asalto a la cima. Su tenis sigue siendo eléctrico, de vértigo, un ejercicio continuo de equilibrismo entre golpe ganador y error no forzado. Sin embargo, ha hecho en los últimos tiempos un intesante trabajo en diversos aspectos técnicos, como el segundo saque y la capacidad defensiva, así como progresos tácticos a la hora de escoger golpes. La madurez físico conducirá a esta joven a la posibilidad de obtener un gran éxito, como el que ya paladea en este torneo y que podría amplificar mucho más.
Pisar los octavos de final de final de un Grand Slam con tan solo 19 años es un claro aval de futuro, pero también de presente. Gandora ya de tres títulos WTA, dos de ellos esta temporada (Hua Hin y Estrasburgo), la que fuera subcampeona junior del torneo londinense en 2016 mira con optimismo su progresión en este evento. "Es muy emocionante alcanzar esta ronda por primera vez en mi carrera. Esto hace que me dé cuenta de que poseo lo necesario para hacer grandes cosas. He trabajado mucho para mejorar mi capacidad defensiva y consistencia con el saque y este resultado me hace ver que estoy en el buen camino", reflexionaba en rueda de prensa después de vencer a Viktorija Golubic en una gran remontada, ya que llegó a perder 2-5 en la primera manga.
"He sentido alguna molestia en el hombro. Desde que pedí el tiempo médico pude jugar más relajada y espero que no sea nada grave. Creo que si estoy en forma puedo llegar muy lejos ya en este torneo; es necesario que las jóvenes desplacemos a las mejores del mundo de la cima", aventuró una osada Yastremska, que llegará con gran confianza a los octavos después de haber vencido esta semana a Camila Giorgi y Sofia Kenin, dos tenistas con grandes aspiraciones en esta superficie.
Su siguiente contrincante será Shuai Zhang, una rival a la que Dayana conoce bien ya que se impuso a ella en semifinales del torneo de Hong Kong 2018. "Necesitaré elaborar una buena táctica con mi equipo y jugar relajada. Me siento muy bien en esta superficie, creo que la hierba me da más ventaja respecto a ella que una pista dura", aseveró una Dayana Yastremska muy centrada en su formación como tenista y persona. "He aprendido que debo ser más cauto en mi relación con los medios de comunicación y todo el entorno del tenis. Quiero estar tranquila y centrarme en lo mío", aseguraba la flamante octavofinalista de Wimbledon 2019, una mujer tan parca en palabras como talentosa sobre la pista.

