Todo marchaba bien para María Sharapova hasta que sacó para ganar el partido. 6-4 5-3 campeaba en el marcador a favor de la rusa, con una sensación de superioridad notable que terminó de improviso. La relajación condujo a Masha a errores infantiles en momentos importantes, y tras perder el tiebreak lució una tez más que adusta en pista. Atendida por problemas en su brazo izquierdo, Sharapova abandonó la pista llorando tras poner fin al partido cuando iba 4-6 7-6 5-0 abajo en el marcador. Pauline Parmentier se medirá a Carla Suárez en la siguiente ronda de Wimbledon 2019.
Sharapova pierde algo más que un partido

