En un deporte como el tenis donde parece que la receta para el éxito es la búsqueda constante del golpe ganador, existen románticas de este deporte que se resisten a abandonar el juego de toque, e constancia de fondo de pista, de regalar poco y sobre todo sudar mucho para poder conseguir los puntos. Una de los grandes exponentes de este estilo es Simona Halep, y hoy demostró una vez más que cada partido es un mundo y que para revalidar su título en Roland Garros debe superar pruebas como las de hoy. Con más apuros de los previstos, la jugadora rumana derrotó a la polaca Magda Linette por 6-4, 5-7 y 6-3 en dos horas y once minutos de juego, para avanzar a tercera ronda donde se medirá a la vencedora del duelo que enfrentará a la ucraniana Lesia Tsurenko y a la serbia Aleksandra Krunic.

