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Federer recuerda su momento más difícil como jugador profesional

Alejandro Arroyo - 1 abr 2019 | 21:55

El exnúmero 1 del mundo narra y recuerda como fue el proceso de su cirugía. "Pensaba que volver a mi mejor nivel en 2017 me llevaría la mitad de la temporada".

En el año de su 38 cumpleaños, Roger Federer puede decir claramente que atraviesa, desde 2017, uno de los trienios más exitosos de su carrera. Tres Grand Slams, vuelta al número 1 del mundo en 2018, un nivel altísimo de juego y un gran estado de salud. Tras su título en Miami, la web de la ATP ha querido recordar el momento más complicado de la carrera del suizo, la única operación quirúrgica que ha tenido que sufrir. El helvético ha recordado todo el proceso que le llevó de pasar por el quirófano a levantar su título número 18, cinco años después del último major, en tan solo un año (de Australia 2016 hasta Australia 2017).

"Todo empezó bien, haciendo semifinales del Australian Open, perdiendo ante Novak, pero me hice daño en mi rodilla", comienza relatando el número 4 del ranking. "No pensaba que sería nada serio. Volví a Suiza y me hice una resonancia magnética y vi que tenía roto el menisco. Era mi primera cirugía como jugador y no podía creer que me pasara con esa edad."

Federer reconoce, como hizo en su momento, que pasó miedo, porque no sabía si podría recuperarse de aquella cirugía. "Fue bastante complicado a nivel emocional. sobre todo después de la cirugía, al ver mi pie y pensar que quizá mi rodilla y mi pierna no volverían a ser las mismas. Pero rápidamente me dije que tenía que ponerme a trabajar a los pocos días de la operación, al volver del hospital."

"Yo pensaba que volver a mi mejor nivel me llevaría la mitad de la temporada"

Roger sigue contando cómo fueron los siguientes meses, bajándose de Roland Garros y jugando la gira de hierba. "Por alguna razón, mi rodilla no estaba al 100% en la gira de tierra batida y además se añadieron problemas de espalda. Y con la rodilla y la espalda así decidí no jugar Roland Garros, no iba a poder ganar ningún partido en esas condiciones. Vuelvo en Stuttgart, Halle y Wimbledon pero mi cuerpo necesitaba un descanso y todo el mundo de mi entorno estaba de acuerdo. Es ahí donde decido finalizar la temporada".

Y en su vuelta, el milagro. "Esa decisión me permite hacer una gran pretemporada, enfocarme en mi juego, y vuelvo en 2017 más fuerte de lo que nunca hubiera imaginado. Yo pensaba que volver a mi mejor nivel me llevaría la mitad de la temporada, pero todo se convirtió en un cuento de hadas ganando Australia a Rafa, yendo 3-1 abajo en el quinto set y remontando al final. Seguramente, uno de los momentos más especiales de toda mi carrera".