Nunca es sencillo el primer partido de un torneo, y más cuando vienes arrastrando una enfermedad que te ha alejado de las pistas unas semanas. Cansancio físico y mental, presión añadida por tener que buscar puntos y buenas sensaciones para acercarse a los puestos altos del ránking WTA. Esto es lo que le ocurre a Karolina Pliskova en Dubái, y a punto ha estado por desmoronarse frente a una jugadora siempre incómoda como es Dominika Cibulkova. La pupila de Conchita Martínez consiguió vencer por 6-2, 3-6 y 6-3 en una hora y 53 minutos de encuentro, consiguiendo acceder de esta manera a octavos de final, donde se medirá a la estadounidense Alison Riske.
Pliskova sufre para avanzar en Dubái

