Suele decirse que el tenis es un deporte mental en el que las diferencias en la élite se marcan por la capacidad de resistir los malos momentos y mantener la concentración en todo momento. El tenis es cabeza; frase manida donde las haya, pero ¿qué ocurre con el físico? Es evidente que para poder siquiera competir a un nivel aceptable, lo primordial es tener la capacidad de desplazarse con rapidez e intensidad durante mucho tiempo, y tener automatizados muchos movimientos. También esto puede marcar severas diferencias entre el éxito y el fracaso, y más en un circuito WTA donde la velocidad de la bola es cada vez mayor, y la consistencia de fondo de pista de las jugadoras tiende a incrementar.
La eclosión de Naomi Osaka está íntimamente relacionada con una mejoría a nivel físico, presentando una capacidad cada vez mayor de golpear apoyada y contraatacar con eficacia. "Cuando estoy en dificultades en un partido, lo que más me tranquiliza es lo segura que estoy de mí misma en lo que a condición física se refiere. Me he preparado muchísimo en pretemporada, haciendo muchos ejercicios atléticos", asevera la japonesa, que hizo una gran demostración física en su remontada contra Su-Wei Hsieh en el Open de Australia 2019.

El nombre que está detrás de esta mejoría es Abdul Sillah, preparador físico que gran renombre por su colaboración con Serena Williams y Sloane Stephens. Surgido del mundo de la NFL, Sillah conoció a Serena en 2004, y durante su colaboración con la estadounidense conoció a Sascha Bajin, actual entrenador de la japonesa que por aquel entonces era sparring de Serena. Es por eso por lo que Bajin no dudó en sumar al staff técnico de Osaka a este renombrado preparador físico. "Tiene un equipo muy completo y eso ayuda a trabajar mucho", asevera el propio Abdul en palabras recogidas por Sports360. "Gracias a Abdul sé que puedo jugar partidos largos sin cansarme ni perder intensidad", comenta Naomi
Su polivalencia, al haber trabajado con deportistas de disciplinas tan diferentes como el béisbol o el patinaje sobre hielo, percibe similitudes entre Serena y Naomi. "Tienen en común que son personas que desean aprender y se dejan enseñar mucho. Es importante que estén dispuestas a debatir y a escuchar, es muy difícil ayudar a alguien que se crea que sabe de todo más que los demás. Naomi es muy humilde, hace muchas preguntas y presta mucha atención", desvela un Sillah que destaca la importancia de la progresión mental de Osaka.
"Para que alguien se convierta en un campeón, requiere una fortaleza mental superior a lo habitual. Por muy bien preparado a nivel físico que estés, llegarás a un momento en que el único argumento que tendrás para superar dificultades será la mente". Palabra de Abdul Sillah, una figura determinante en la eclosión definitiva de Naomi Osaka. Dos veces campeona de Grand Slam, si sigue trabajando con la humildad que destacan en su entorno, la japonesa será difícilmente batible, al menos, en lo que a condición física se refiere.

