Halep reacciona a tiempo y evita la sorpresa

La rumana Simona Halep remonta ante Kaia Kanepi un set y un break en contra para acceder a la segunda ronda del Open de Australia.

Simona Halep. Foto: Getty
Simona Halep. Foto: Getty

Simona Halep da la mano a Kaia Kanepi y saluda con una gran sonrisa, mostrando su agradecimiento por lo que ha sido uno de los factores que han llevado a la rumana a remontar set y break abajo en la noche de Melbourne. Un apoyo constante e incondicional a la número 1 del mundo, que enderezó lo que parecía otra caída propia del momento de forma que atraviesa. La rumana terminó venciendo a la estonia en tres mangas, 6-7 6-4 6-2, para acceder a la segunda ronda del Open de Australia.

Seguramente las dinámicas en el deporte funcionan de un modo tan particular como en muchas ocasiones predecible. El momento tenístico de la de Constanza se vio sobre todo reflejado en una primera manga que cedió en el marcador pero que no mostró, ni mucho menos, problemas serios en lo concerniente al juego. Todas las estadísticas que dejó ese primer parcial de la número 1 hablaban de un nivel que, de mantener la confianza en una misma, saldría a flote, como así fue, en el correr del partido.

79% de primeros servicios, 68% de puntos ganados con el mismo, 50% ganados con segundo saque, 10 golpes ganadores y 12 errores no forzados, una hoja de servicios que puedo evidenciar algunos nervios en momentos puntuales, que Simona corrigió, y de qué manera, en la segunda manga. Su rival, una jugadora de menor movilidad, estaba pegando con limpieza, en parado, y no veía comprometido su tenis en los intercambios más largos. Con la confianza, Kanepi hizo incluso break de entrada en la segunda manga.

Ahí, Halep tiró de galones y jerarquía y fue construyendo un partido mucho más pausado, repitiendo con mucho ángulo la zona del revés de su rival, y abriendo más la pista, tanto en número de golpes por punto como en metros el ancho de la pista. Halep, como un reloj, redujo a cuatro sus no forzados en una segunda manga que veía al público corear su nombre en cada momento de igualdad. "Simona! Simona! Simona!".

El partido, de hecho, entró en una dinámica mucho más escarpada para Kanepi, que no tenía de su lado el ritmo que más le beneficia, y fue desangrándose en errores no forzados, fruto de la precipitación, el cansancio y la formidable capacidad de Halep de hacer muy largo cada punto. Una bola, dos bolas, tres bolas más para jugar, sin fallo. Kanepi, ahí, no tuvo respuesta (40 winner, 62 no forzados).

Con el partido más controlado y habiendo salvado un 6-7 1-2 y saque de Kaia, Halep pudo respirar y sacar lecturas positivas, como así transmitió con su sonrisa final y una primera declaración a pie de pista en la que agradeció sobremanera el apoyo del público australiano.

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